Síguenos en las redes

Internacionales

Revelaciones alarmantes sobre OceanGate: CEO planeaba soborno para ocultar problemas del Titán

Publicado

el

Durante una audiencia sobre la tragedia del submarino Titán, Matthew McCoy, ex empleado de OceanGate, testificó que el CEO Stockton Rush le reveló su intención de “comprar un congresista” para resolver problemas relacionados con el sumergible. McCoy dejó la empresa tras esta conversación, que lo dejó “horrorizado”. Aseguró que la falta de certificación y supervisión de la Guardia Costera fue una de sus principales preocupaciones, y recordó que Rush le garantizó que el Titán operaría fuera de la jurisdicción estadounidense, lo que aumentó su inquietud.

En su testimonio, McCoy describió un ambiente de trabajo donde se ignoraban las normas de seguridad. El ex empleado, quien antes sirvió en la Guardia Costera, también mencionó que en 2018 se había presentado una denuncia por prácticas de seguridad deficientes en OceanGate. Esta denuncia, hecha por otro ex empleado, David Lochridge, fue cerrada tras un acuerdo, lo que McCoy consideró como una falta de investigación más exhaustiva sobre la empresa.

McCoy compartió que al principio confiaba en OceanGate, dado su vínculo con instituciones como el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad de Washington y Boeing. Sin embargo, esa confianza se desvaneció cuando descubrió que la compañía había roto la relación con Boeing, quien había dejado de participar en el proyecto del Titán. En su evaluación, McCoy consideró que la ingeniería de la empresa no era adecuada, ya que muchos de los empleados eran pasantes universitarios.

Tras su renuncia en 2017, McCoy perdió interés en OceanGate y dejó de seguir sus actividades. Su testimonio revela serias preocupaciones sobre la seguridad y la ética dentro de la compañía, subrayando la gravedad de los problemas que condujeron a la tragedia del Titán.

Internacionales

Bill Clinton niega irregularidades en caso Epstein

Publicado

el

El expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, testificó este viernes ante miembros del Congreso en el marco de la investigación sobre sus vínculos con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.

La declaración se realizó a puerta cerrada en Chappaqua, Nueva York. Antes de comparecer, el exmandatario aseguró en redes sociales que “no vio nada y no hizo nada malo” durante el tiempo en que coincidió con Epstein, negando haber tenido conocimiento de los delitos que posteriormente salieron a la luz.

El testimonio marca un hecho inusual en la política estadounidense, al tratarse de la comparecencia de un expresidente ante el Congreso en el contexto de una investigación de alto perfil. Legisladores buscan esclarecer el alcance de las relaciones de figuras públicas con Epstein y determinar si existió algún tipo de encubrimiento o conocimiento previo de sus actividades ilícitas.

Clinton ha sostenido en distintas ocasiones que su relación con Epstein fue limitada y que dejó de tener contacto con él años antes de que enfrentara procesos judiciales. La comparecencia forma parte de una indagatoria más amplia que continúa generando atención nacional e internacional.

Continuar leyendo