Internacionales
La OTAN insta a las empresas a prepararse para un contexto de guerra ante los desafíos globales
El almirante Rob Bauer, presidente del comité militar de la OTAN, instó a las empresas occidentales a prepararse para un posible contexto de guerra, ajustando sus líneas de producción y distribución para reducir la dependencia de países como Rusia y China. Durante su participación en el European Policy Centre en Bruselas, Bauer enfatizó que garantizar el suministro de bienes y servicios esenciales es clave para la disuasión estratégica de la OTAN.
Bauer señaló que la disuasión no se limita a la capacidad militar, sino que incluye todos los instrumentos a disposición en caso de conflicto. Citó ejemplos como el sabotaje y las interrupciones en el suministro energético, destacando que la dependencia de Europa en acuerdos con empresas estatales de Rusia y China puede ser un riesgo estratégico.
El almirante subrayó la vulnerabilidad occidental frente a la hegemonía china en el suministro de tierras raras, que representa el 60% de la producción mundial y el 90% del procesamiento, así como en la fabricación de ingredientes esenciales para medicamentos. Advirtió que esta dependencia podría ser utilizada como herramienta de presión política en momentos críticos.
Para Bauer, las decisiones empresariales tienen implicaciones directas en la seguridad nacional. Advirtió que el Partido Comunista Chino podría emplear su control sobre cadenas de suministro críticas como arma estratégica, por lo que las empresas deben ser conscientes de las consecuencias geopolíticas de sus decisiones comerciales.
Finalmente, el almirante enfatizó que, aunque los militares ganan las batallas, las economías determinan el resultado de las guerras. Por ello, llamó a líderes empresariales en Europa y América a fortalecer su autonomía y resiliencia industrial, contribuyendo así a la seguridad estratégica de sus naciones.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







