Nacionales
La FGR descartó la versión de la gasolinera en el asesinato del exrector Melesio Cuén
La Fiscalía General de la República (FGR) ha desestimado la versión inicial de que el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén, fue asesinado en una gasolinera en Culiacán. Esta versión, presentada por la Fiscalía de Sinaloa, carece de pruebas contundentes y ha sido rechazada por la FGR. En su lugar, se da mayor credibilidad a la versión del líder del Cártel de Sinaloa, ‘El Mayo’ Zambada, quien afirmó que Cuén fue emboscado mientras se dirigía a una reunión con él.
La FGR ha informado sobre nuevas pistas en la investigación, incluyendo la identificación de vehículos, aviones e inmuebles vinculados al caso. En estos inmuebles se habrían cometido delitos como privación ilegal de la libertad, lesiones y homicidio. Además, agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) ya están llevando a cabo diligencias en dichos lugares, lo que podría arrojar más luz sobre el asesinato de Cuén.
El comunicado de la FGR también señala que la versión de la gasolinera es insostenible debido a varias irregularidades. Entre ellas, destacan la falta de sonidos de disparos en las grabaciones y testimonios de empleados que aseguran no haber escuchado detonaciones. Estas inconsistencias ponen en duda la narrativa inicial y refuerzan la hipótesis de que el crimen fue premeditado y no un simple asalto.
Otra irregularidad significativa mencionada por la FGR fue el manejo del cadáver de Melesio Cuén. La Fiscalía de Sinaloa permitió su incineración, lo que contraviene las buenas prácticas forenses y podría haber comprometido la investigación. Estos nuevos avances y la reevaluación de los hechos indican un cambio de rumbo en la investigación, acercándola a la versión presentada por ‘El Mayo’ Zambada.
Nacionales
Rancho Izaguirre: un año del hallazgo que evidenció presunto centro de reclutamiento del crimen organizado en Jalisco
A un año del ingreso del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco al Rancho Izaguirre, en el municipio de Teuchitlán, el sitio continúa siendo uno de los lugares más inquietantes relacionados con la crisis de desapariciones en México.
El 5 de marzo de 2024, integrantes del colectivo ingresaron al predio y encontraron decenas de prendas de vestir, objetos personales y restos que podrían pertenecer a personas desaparecidas. Las imágenes y testimonios de aquel momento se difundieron rápidamente a nivel nacional e incluso internacional, generando indignación y preocupación entre la población.
Lo que en un inicio parecía un terreno abandonado terminó siendo señalado como un presunto centro de reclutamiento forzado del crimen organizado, donde diversas víctimas habrían sido llevadas contra su voluntad.
Para las familias buscadoras, el hallazgo marcó un antes y un después en su lucha por localizar a sus seres queridos, ya que evidenció la magnitud de la problemática y la necesidad de continuar con las labores de búsqueda en distintos puntos de Jalisco.
Cabe recordar que, aunque el colectivo hizo el descubrimiento en marzo de 2024, el rancho ya había sido asegurado previamente por autoridades. El 18 de septiembre de 2024, fuerzas federales intervinieron el lugar tras una balacera entre hombres armados y elementos de la Guardia Nacional.
Desde entonces, el Rancho Izaguirre permanece bajo investigación, mientras familiares de personas desaparecidas mantienen la esperanza de obtener respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.






