Internacionales
Rusia desarrollará su propia aplicación de mensajería para reemplazar a WhatsApp y Telegram
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, firmó el pasado 24 de junio de 2025 una ley que da luz verde a la creación de una aplicación estatal de mensajería, diseñada para competir con servicios como WhatsApp y Telegram. Esta iniciativa se enmarca en la estrategia de “soberanía digital” que impulsa el gobierno ruso desde la salida de numerosas compañías tecnológicas occidentales tras la invasión a Ucrania en 2022.
La nueva plataforma no solo permitirá el envío de mensajes y llamadas, sino que integrará servicios gubernamentales como pasaportes digitales, firmas electrónicas y acceso a trámites y plataformas educativas. El desarrollo estará a cargo del Ministerio de Desarrollo Digital, con infraestructura completamente nacional y una proyección de uso diario superior al medio millón de usuarios.
El proyecto fue aprobado por la Duma Estatal el pasado 10 de junio, ratificado por el Consejo de la Federación y, finalmente, promulgado por Putin, convirtiéndose en ley. Aunque aún no tiene nombre oficial ni fecha de lanzamiento, se espera que la empresa estatal VK —que ha ganado protagonismo desde la salida de Meta— participe en su implementación.
Las autoridades sostienen que esta app fortalecerá la autonomía tecnológica del país, pero diversas organizaciones de derechos digitales han expresado su preocupación. Mikhail Klimarev, de la Internet Protection Society, advirtió que el gobierno podría restringir la velocidad de plataformas extranjeras para obligar a los ciudadanos a usar la nueva aplicación.
Además, ante el control que ejerce el Kremlin sobre la infraestructura de internet desde 2008 y la censura amparada en leyes como la Yarovaya, expertos temen que esta nueva plataforma refuerce los mecanismos de vigilancia estatal y limite aún más las libertades digitales.
La creación de esta aplicación representa un paso más en la consolidación del llamado “Runet” soberano, un internet nacional controlado internamente. Aunque el gobierno promete innovación y seguridad, persisten las dudas sobre la privacidad y la libertad en el ecosistema digital ruso.
Internacionales
Estados Unidos destina 150 millones de dólares para apoyar a Venezuela tras devastadores terremotos
El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves la asignación de 150 millones de dólares para apoyar las labores de asistencia humanitaria en Venezuela, luego de los devastadores terremotos registrados el miércoles.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado, del monto total, 100 millones de dólares serán destinados a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela, mientras que los otros 50 millones serán canalizados a diversas organizaciones que ya operan en las zonas afectadas.
Entre las organizaciones beneficiadas se encuentran World Vision, Samaritan’s Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que colaborarán en las tareas de atención y apoyo a la población afectada.
Asimismo, la Administración del presidente Donald Trump activó el despliegue de dos brigadas especializadas de búsqueda y rescate provenientes de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax, Virginia, y de Los Ángeles, California.
Los equipos están conformados por bomberos, personal médico, ingenieros y especialistas en búsqueda con perros, quienes cuentan con experiencia en este tipo de emergencias, ya que el año pasado participaron en labores de apoyo en Jamaica tras el paso del huracán Melissa.
El Departamento de Estado también informó que mantiene coordinación con el Pentágono para atender los desafíos logísticos y de traslado, debido al cierre del aeropuerto de Maiquetía, que presta servicio a Caracas y resultó afectado por los sismos.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas reportan un saldo preliminar de 188 personas fallecidas y 1 mil 520 lesionadas, además de daños en al menos 346 estructuras, entre edificios, hospitales y centros comerciales, tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5.





