Internacionales
Israel aseguró haber matado a Nabil Qaouk, otro alto cargo de Hezbolá en Beirut
El Ejército israelí confirmó la muerte de Nabil Qaouk, comandante de la unidad de Seguridad Preventiva de Hezbolá, en un ataque aéreo en los suburbios del sur de Beirut. El bombardeo, descrito como “preciso”, se suma a la ofensiva israelí tras la muerte del líder Hasán Nasrala. Hezbollah confirmó el fallecimiento de Qaouk, destacando su papel clave desde su ingreso en 1980 y su influencia en las decisiones de la organización chií.
El ataque, dirigido al barrio de Chiyah, se enmarca en una escalada de violencia que ha dejado más de mil muertos en áreas dominadas por Hezbolá, como el sur del Líbano y Beirut. Según Israel, el grupo ocultaba misiles en edificios residenciales, lo que justificó el bombardeo y la advertencia a los civiles de evacuar la zona.
Israel ha intensificado los bombardeos en la región, argumentando que busca eliminar a altos mandos de Hezbollah, como parte de una estrategia para neutralizar amenazas contra su territorio. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, destacó los avances logrados pero subrayó que aún enfrentan importantes desafíos.
Este ataque ocurre tras la muerte de Hasán Nasrala, líder de Hezbollah, lo que ha incrementado las tensiones en la región. Netanyahu prometió seguir actuando con firmeza contra cualquier amenaza, mientras el conflicto con Hezbolá continúa escalando en el Líbano.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







