Internacionales
FDA aprueba segunda prueba humana para Neuralink tras fallar en la primera

La Administración de Alimentos y Medicamentos de E.U. (FDA) ha aprobado una segunda prueba en humanos para Neuralink, la empresa de Elon Musk, tras solucionar un problema con su primer paciente. Neuralink informó que los cables implantados en el cerebro del primer sujeto se desplazaron de su posición. Para evitar este inconveniente, la empresa planea insertar algunos cables del dispositivo más profundamente en el cerebro, según un informe del Wall Street Journal.
Neuralink tiene la intención de implantar su dispositivo en el segundo paciente en junio y en un total de 10 personas durante este año. Más de 1,000 tetrapléjicos ya se han inscrito en su registro de pacientes, reflejando el interés en las posibilidades de tratamiento que ofrece la tecnología. La empresa ha sido autorizada anteriormente por la FDA para realizar pruebas en humanos, un paso crucial para el uso clínico de sus implantes.
Desde su fundación, Neuralink ha desarrollado dispositivos destinados a ser implantados en el cerebro humano para registrar y estimular la actividad neuronal. La meta a largo plazo de la empresa es tratar una variedad de trastornos neurológicos, incluyendo el Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, lesiones de la médula espinal y la depresión. Los avances iniciales incluyeron un dispositivo con miles de electrodos y un robot quirúrgico de alta precisión para su implantación.
En 2020, Neuralink demostró su tecnología en un cerdo llamado Gertrude, mostrando que los dispositivos podían registrar señales neuronales en tiempo real. Esta demostración subrayó la viabilidad de la tecnología en un organismo vivo y marcó un paso importante en el desarrollo de implantes neuronales para el tratamiento de enfermedades neurológicas.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





