Internacionales
Sangre contaminada provocó 3,000 muertes en Reino Unido

En el Reino Unido, una investigación pública ha revelado que entre 1970 y 1990, miles de personas fueron infectadas con hepatitis C y VIH debido a transfusiones de sangre contaminada, resultando en cerca de 3,000 muertes. La investigación, dirigida por el exjuez Brian Langstaff, concluyó que las autoridades sanitarias y políticas encubrieron la verdad durante décadas y que la tragedia “podría haberse evitado en gran medida”.
El informe, que incluye miles de testimonios y documentos, destaca la negligencia de los gobiernos sucesivos al no actuar a tiempo y al asegurar erróneamente que los pacientes recibieron el mejor tratamiento disponible.
El primer ministro británico, Rishi Sunak, se disculpó públicamente en el Parlamento por la “terrible injusticia”, prometiendo compensar a los afectados y a las familias de los fallecidos. Durante las décadas en cuestión, más de 30,000 personas fueron infectadas después de recibir sangre de donantes estadounidenses, incluidos presos y otros grupos de alto riesgo. Esta práctica se debió a la escasez de sangre en el NHS (National Health Service), que llevó a recurrir a proveedores extranjeros que pagaban a sus donantes.
El informe final incluye doce recomendaciones, entre ellas un reconocimiento nacional del desastre, compensaciones adecuadas y un cambio en la cultura y práctica del NHS y el Servicio Civil. El gobierno británico ya había comenzado a pagar indemnizaciones de 100,000 libras a las víctimas, y se espera que el coste total de las compensaciones alcance varios miles de millones de libras.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





