Internacionales
Shanghái y Beijing intensifican restricciones por Covid-19
Las dos mayores ciudades de China reforzaron el lunes las restricciones por el covid-19 para sus residentes, generando nuevas frustraciones e, incluso, dudas sobre la legalidad de su inflexible lucha contra el virus.
En Shanghái, que vive su sexta semana de confinamiento, las autoridades lanzaron una nueva campaña para acabar con las infecciones fuera de las zonas de cuarentena a finales de mayo, según personas con conocimiento de la medida.
Aunque no ha habido un anuncio oficial, los residentes de al menos cuatro de los 16 distritos de Shanghái recibieron avisos durante el fin de semana diciendo que no se les permitiría salir de sus casas ni recibir entregas, lo que provocó una carrera para abastecerse de alimentos.
Entre las restricciones más severas impuestas en Beijing hasta el momento, una zona del suroeste de la capital prohibió el lunes a los residentes salir de sus barrios y ordenó la paralización de todas las actividades no relacionadas con la prevención del virus.
En otros distritos muy afectados de la capital se ordenó a los residentes que trabajen desde casa, se cerraron algunos restaurantes y el transporte público, y se precintaron el lunes más carreteras, recintos y parques.
Internacionales
Presidente de España responde a Trump por amenaza de suspensión comercial
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, dejó clara su postura de “no a la guerra” luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que podría suspender las relaciones comerciales con el país europeo tras la negativa de permitir el uso de las bases militares de Morón y Rota en una ofensiva contra Irán.
En un mensaje público, Sánchez sostuvo que Estados Unidos “arrastró” a España a la guerra de Irak en 2003, conflicto que, a su juicio, desencadenó “la mayor oleada de inseguridad” en Europa desde la caída del Muro de Berlín.
El mandatario español afirmó que la estrategia que buscaba eliminar las armas de destrucción masiva del entonces líder iraquí, Saddam Hussein, produjo el efecto contrario al esperado.
“Generó más inseguridad, más terrorismo y graves repercusiones en la economía global”, señaló, al reiterar su rechazo a involucrarse en un nuevo conflicto bélico en Medio Oriente.






