Chiapas
Retornan a sus hogares cientos de desplazados por la violencia de grupos armados en Chiapas
Alrededor de 210 pobladores de La Esperanza, en Chenalhó, Chiapas, que fueron desplazados por la violencia de grupos armados, han regresado a sus hogares tras casi diez días de refugio. Según Inti Contreras Escamilla, delegado de Protección Civil, las condiciones se han estabilizado, permitiendo el retorno bajo la protección de autoridades locales. Las familias, principalmente mujeres y niños, fueron escoltadas de regreso en un convoy de 14 vehículos.
Desde hace un mes, los habitantes de La Esperanza han vivido bajo el acoso de hombres armados, que se instalaron en las montañas cercanas y disparaban hacia las viviendas. La constante violencia ha generado temor entre los pobladores, especialmente entre los niños. A pesar de la presencia militar cercana, los residentes expresaron su desconfianza en las autoridades, argumentando que no actúan contra los sicarios.
Los desplazados han enfrentado este tipo de violencia en al menos dos ocasiones desde 2021, cuando surgió el grupo autónomo “Los Machetes”, que desterró al grupo armado “Los Herrera”, aliado con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Este conflicto ha mantenido la zona en un estado de alta tensión, agravado por la aparición de un nuevo grupo de autodefensa con raíces exzapatistas.
A pesar de su regreso, los pobladores vuelven a sus hogares con miedo e incertidumbre, temerosos de que la violencia pueda resurgir en cualquier momento. La situación sigue siendo delicada y refleja el complejo panorama de seguridad en Chiapas, donde la intervención estatal no ha logrado restaurar plenamente la tranquilidad.
Chiapas
Secretario de Educación de Chiapas degusta caldo de rata en gesto de respeto cultural
En un acto que ha generado diversas reacciones en redes sociales, el Secretario de Educación de Chiapas protagonizó un encuentro de cercanía cultural durante una gira de trabajo por las comunidades del estado.
Al ser recibido por los pobladores, el funcionario fue invitado a participar en una comida comunitaria donde el ingrediente principal fue la rata de campo, un ejemplar silvestre que forma parte esencial de la dieta y las tradiciones gastronómicas de la región.
Lejos de rechazar el ofrecimiento, el secretario aceptó el platillo y compartió los alimentos con los habitantes locales. Testigos del encuentro señalaron que esta acción fue recibida con beneplácito por la comunidad, interpretándose como una validación de sus usos y costumbres y una muestra de humildad política frente a la riqueza biocultural de Chiapas.
Aunque para sectores ajenos a la zona el consumo de este espécimen pueda resultar inusual, para los pueblos originarios representa una fuente de proteína limpia y un legado ancestral que el funcionario decidió honrar públicamente.






