Tabasco
Padres anuncian cierre de primaria en Villa Parrilla por presuntas amenazas de maestra
Exigen a la autoridad educativa la baja inmediata de una docente señalada por maltrato y amenazas a alumnos de cuarto grado.
Padres de familia de la Escuela Primaria Carlos Pou González, ubicada en la comunidad de Villa Parrilla, anunciaron el cierre del plantel este miércoles como medida de protesta ante presuntas conductas de maltrato y amenazas atribuidas a una maestra de cuarto grado.
De acuerdo con los tutores, las inconformidades contra la docente se han presentado desde hace varios años e incluyen regaños constantes, insultos y un trato que consideran inapropiado hacia los menores. La señora Janeth del Carmen Hernández, representante de los padres, aseguró que estas quejas han sido expuestas en repetidas ocasiones ante la dirección del plantel y ante la Secretaría de Educación de Tabasco, sin que hasta el momento se haya dado una solución efectiva.

La situación se agravó la semana pasada, cuando alumnos informaron a sus familias que la maestra presuntamente realizó una amenaza relacionada con el uso de un arma para obligarlos a concluir sus tareas. Según relató Hernández, los niños refirieron que la docente habría expresado: “Cómo no tenía una pistola para matarlos a todos para que terminaran la tarea”.
Aunque no se ha determinado si el comentario fue hecho en tono de broma o de manera seria, los padres aseguran que el hecho provocó miedo y ansiedad entre los estudiantes, quienes ahora muestran temor a participar y expresarse dentro del aula.
Ante la falta de respuesta institucional y la gravedad de las acusaciones, los padres informaron que a partir de las 7:00 de la mañana de este miércoles se concentrarán a las afueras del plantel para impedir el ingreso de los alumnos. Con esta acción buscan presionar a la autoridad educativa para que se proceda con la baja definitiva de la maestra señalada y se garantice un entorno seguro para los niños.
Hasta el momento, la autoridad educativa no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el caso.
Tabasco
En una semana el programa estatal de Viviendas del Bienestar cambia la vida a 290 personas
- El Gobernador Javier May entregó las llaves de sus casas dignas a 58 jefas de familia beneficiadas, la mayoría de las cuales vivían en hogares frágiles levantados con láminas, maderas y cartones en los municipios de Huimanguillo y Centro

“Esta es su casa, cuando quieran”, ofreció Marisol Pérez Villegas, una de las 58 beneficiarias tabasqueñas del programa Vivienda del Bienestar Construyendo Esperanza, que recibió la semana pasada sus llaves de manos del Gobierno de Tabasco, Javier May Rodríguez.
Hasta hace poco, en la ranchería Río Viejo primera sección del municipio de Centro, sólo recibía las visitas de su madre, sus hermanas y la de los parientes de su esposo. Su antigua casita, toda de lámina, era muy incómoda, y más en temporada de lluvia, que en Tabasco son intensas en los meses de mayo y octubre, cuando se veía forzada a sacar la ropa y los muebles porque “entraba el agua”.
“No podíamos levantar una casita digna porque si había para una parte, no alcanzaba para la otra, eso sin contar la mano de obra. Ahora hasta los vecinos han venido a verla y ya hasta la han chuleado. Me siento más tranquila”, dice. Lo único que ha conservado de su antigua morada son las plantas: el teléfono que cuelga de la nueva entrada, la buganvilia que prefiere blanca y la flor del desierto, que le admiró el propio mandatario al llegar a la comunidad para efectuar la entrega.
En este municipio, fueron entregadas el miércoles 9 de septiembre, 30 viviendas estilo rurales a igual número de jefas de familia, que dejaron de vivir en pisos de tierra y paredes de lámina, madera y cartón para empezar una nueva vida. Al día siguiente, el propio mandatario entregó 28 viviendas más en el ejido Libertad de Huimanguillo. En total, unas 290 personas dormirán en casa dignas ahora.
Precisamente del ejido Libertad, una de las 14 localidades en donde se entregaron las nuevas viviendas rurales, doña Matilde García contaba que durante 30 años vivió en una casita de madera, lámina y piso de tierra, donde “llovía más adentro que afuera”. Su esposo se fue a vivir un tiempo al vecino estado de Campeche porque el campo a veces no daba.
“Nos tenían muy olvidados. Yo siempre había solicitado una vivienda, ya que mi casita se llovía mucho Le reparábamos el techo seguido, pero no nos daba para una casita porque mi esposo trabaja en el campo. Y con una hija enferma, que tiene que estar en tratamiento, pues no alcanzaba, la verdad. Ahora van a ser las cosas diferentes porque ya el gobierno de Javier May nos hizo la casita”, explica la mujer de la tercera edad.
Al mostrar el interior de su nueva vivienda se detiene en los hamaqueros, unas argollas de fierro donde se cuelgan las “camas tropicales”, tejidas de muchos colores y elaboradas a manos. “Está bonito la verdad, hay luz y hamaqueros, sobre todo. El baño está adentro, ya no va a haber necesidad de salir. Su ventana para ver la salida del sol. Estoy totalmente agradecida con Dios y con el gobernador porque ahora sí vino a cumplir lo que prometió en campaña”, reconoce feliz.
Desde que May Rodríguez asumió su mandato, el Instituto de la Vivienda de Tabasco (Invitab) puso en marcha el programa con la meta de que, para final del sexenio se hayan entregado 20 mil nuevas casas en todo el territorio tabasqueño, cuyos títulos de propiedad son a nombre de mujeres, en reconocimiento a sus derechos en esta nueva etapa de la transformación.
“Para mí es un gusto poder llevar a cabo estas acciones con el presupuesto del pueblo: El dinero del pueblo se lo devolvemos a ustedes. Como decimos siempre, amor con amor se paga”, afirmó el mandatario a doña Matilde y las otras mujeres beneficiadas.





