Tabasco
Mensaje de Javier May durante la firma del compromiso por la paz, convocado por la Diócesis de Tabasco
Obispo Gerardo de Jesús Rojas.
Padre Denis Ochoa.
Representantes de los medios.
Amigas y amigos:
Acudimos a la firma de este Compromiso por la Paz, convencidos de que la seguridad, la tranquilidad y la paz se construyen entre todas y todos, y que para ello son necesarias acciones que, además de todo, atiendan las causas de la inseguridad, porque la paz es fruto de la justicia.
Reconocemos el esfuerzo de la iglesia católica, y de todas las iglesias, organizaciones, instituciones y actores en lo individual que trabajan por una sociedad fraterna y segura.
Nuestra mayor coincidencia es el deseo de que las familias tabasqueñas vivan felices y en paz.
Y que para ello son necesarias acciones que, además de todo, atiendan las causas de la inseguridad, porque la seguridad es fruto de la justicia.
Nosotros hemos recorrido a fondo todo el estado y tenemos claro que se debe sacar a los pueblos y comunidades del abandono.
Que nuestras niñas, niños, adolescentes y jóvenes deben ser atendidos con prioridad y nunca más dejarlos solos.
Por eso, vamos a atender a todas y todos en territorio, desde los Centros Integradores que son la columna vertebral de nuestra política social.
Vamos a echar a andar un programa integral que rescate escuelas, centros de salud, espacios deportivos y culturales.
Además, acciones para mejorar los servicios públicos de agua, drenaje y alumbrado.
Y también que haya actividades artísticas, culturales y deportivas, que exista atención profesional para hacerle frente a las adicciones, al bullying y el embarazo de adolescentes.
También tenemos toda una serie de proyectos para recuperar espacios, generar empleos, modernizar carreteras, ampliar autopistas e impulsar las actividades productivas.
Nuestro gobierno dará prioridad a la atención de pueblos indígenas y sectores con mayor grado de marginación, atiendo el principio de que por el bien de todos, primero los pobres, y que nunca más se quede nadie atrás ni a nadie afuera.
Todo esto va a generar condiciones para que en Tabasco haya desarrollo con justicia, bajo la firme convicción de que la seguridad se construye con el pueblo y la atención a sus problemas.
Desde luego, tenemos previsto invertir en tecnología de última generación y equipamiento, así como medidas para dignificar a los cuerpos policiacos, con acciones de bienestar para ellos y sus familias: mejores salarios, viviendas, becas de estudios para sus hijos, entre otras.
Hoy firmamos el Compromiso por la Paz asumiendo nuestras coincidencias, pero exponiendo también nuestras diferencias, como es propio de todo acto verdaderamente democrático.
En esencia, creemos que el documento que se nos presentó, no reconoce los avances en derechos sociales para el pueblo impulsados por la Cuarta Transformación.
También omite en sus diagnósticos un cambio fundamental de este sexenio, que es la separación del poder público del crimen organizado.
Sin duda, hizo mucho daño al país entero, incluido Tabasco, la política criminal de Felipe Calderón, quien simulaba combatir la inseguridad con un secretario de seguridad vinculado al crimen organizado y quien hoy está preso en Estados Unidos.
También observamos que el documento no llama a evitar la exacerbación de la violencia o las campañas del miedo, en vez de promover la cultura de paz.
Hay otras diferencias sobre diversos planteamientos, pero todas están contenidas en el documento que la doctora Claudia Sheinbaum expuso al firmar este mismo Compromiso por la Paz en la Ciudad de México.
En esa ocasión, la doctora Sheinbaum pidió que su planteamiento sobre coincidencias y diferencias con el Compromiso por la Paz, fuera anexado al documento propuesto por el Episcopado Mexicano.
Debo expresar, con toda franqueza y apertura, que lamento que el Compromiso por la Paz que se nos presentó para firmar aquí en Tabasco, no contenga el anexo que planteó la doctora Claudia Sheinbaum.
Para nosotros es fundamental que se atienda ese anexo, porque nuestras políticas de seguridad sin duda estarán plenamente coordinadas con los ejes de seguridad que ha propuesto la candidata presidencial de la coalición Sigamos Haciendo Historia.
Por ello, he firmado solicitando también, aquí en Villahermosa, que se anexe el documento denominado: “Sigamos dialogando: Coincidencias y diferencias con el documento ‘Compromiso por la Paz. Estrategia de Política Pública para la Paz’ de la Conferencia del Episcopado Mexicano”.
Vamos a seguir dialogando y nos vamos a seguir encontrando, porque juntas y juntos vamos a seguir fortaleciendo el tejido social que se perdió durante la etapa neoliberal y de corrupción.
Vamos a darle continuidad al Humanismo Mexicano que inició nuestro gobierno de transformación.
Viene una etapa diferente en la que se consolidarán los derechos alcanzados con la transformación para el bien colectivo.
Allá en el territorio, en los pueblos, comunidades, rancherías y colonias, el pueblo de Tabasco no ha perdido la esperanza.
La gente es buena. Y nosotros no vamos a fallar. Vamos a alcanzar la paz.
Muchas gracias.
Tabasco
Del olvido a la esperanza: Afectados de Playa Bruja y Pénjamo reconocen que con Gobierno del Pueblo no están solos frente a erosión costera
- El Gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, visita a familias damnificadas por frente frío número 2 en Paraíso y propone un censo para quienes quieran reubicarse
- Desde hace años muchas familias perdieron sus casas y ninguna autoridad les ofreció un programa para recuperar su vivienda, coinciden

La historia de doña Gloricel de la Cruz Obando se parece a la de muchos habitantes de la colonia Pénjamo, en el puerto de Chiltepec, que perdieron sus casas por el avance del mar. A diferencia de lo vivido en el pasado, cuando padecieron el olvido y la falta de atención de autoridades, las familias afectadas por el frente frío número 2 tendrán una solución, luego del recorrido que hizo el Gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, a la zona afectada del municipio de Paraíso. “Siempre vamos a estar cerca”, les dijo el mandatario.
La abuelita, nativa de Playa Bruja, cuenta cómo vivió las anteriores arremetidas del mar. “Ni una vez vinieron a vernos. Nos prometieron darnos unas casitas el presidente de municipal de Paraíso, es más nos engañó y no nos dio ese apoyo, nos pedía escritura, ¿dónde vamos a agarrar 20 mil, 30 mil pesos para una escritura?”, relató.
Donde solo se mira montículo de arena, doña Gloricel señala que allí estuvo la primera casa que sucumbió a la avasallante marea en Playa Bruja. Era el hogar de su nuera, a quien de inmediato dio posada y todavía permanece con ella porque no hubo ninguna autoridad que se hiciera presente. No tardarían en derrumbarse las casas de su cuñada y su suegra con menos tiempo una de otra por el avance del mar hacia tierra adentro.
“Volvieron a decirnos que iban a apoyarnos y nada. Puras mentiras. Por eso, me dio gusto que haya venido el Gobernador Javier May a vernos y nos haya asegurado que nos va a ayudar para salir de aquí con una casita, porque estamos muy cerca del mar. La verdad me siento muy contenta”, señaló de la Cruz Obando.
Hace un momento, con la marejada aún alta y las palmeras bamboleándose por la resaca del norte, la docena de nativos recibió con alivio la propuesta del mandatario, que estuvo acompañado del comandante de la Tercera Región Naval, Vicealmirante, Juan Carlos Vera Salinas, la presidenta municipal de Paraíso, María Elisa Hernández Flores, y el coordinador del Instituto de Protección Civil del Estado de Tabasco, Armando Pulido Pardo.
“Nada por la fuerza, se trata de que ustedes estén de acuerdo. Yo sé que cuesta trabajo salirse y más si es gente grande. Ya tiene rato que estamos monitoreando el avance del mar. Y hemos visto que es necesario reubicar a la gente porque lo más importante es la vida. El mar va aumentando. Vamos a estarles informando aquí con la presidenta municipal. Y siempre vamos a estar cerca”, se comprometió el mandatario.
Doña Ingrid Sáenz, otra nativa de Playa Bruja a quien el mar le arrebató su casa, extendió sus brazos agradecida como si lo que ahora viera fuera un milagro. “A mí me da gusto que, después de tres años de pedirle a Dios una ayuda, usted nos haya visitado”, exclamó.





