Internacionales
La misión Artemis 2 ya vuelve a la Tierra
Los cuatro astronautas que hicieron historia esta semana al alcanzar la órbita lunar por primera vez en más de medio siglo se preparan para una de las fases más peligrosas de su misión: el reingreso a la Tierra, programado para este viernes.
A bordo de la cápsula Orion spacecraft, los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen enfrentarán una maniobra tan crítica como el despegue, con una caída a una velocidad 45 veces mayor que la de un avión y temperaturas que alcanzarán casi la mitad de las registradas en la superficie del Sol.
El amerizaje está previsto para las 20:07 horas del este de Estados Unidos (00:07 GMT del sábado), en una zona estimada de 2 mil millas náuticas (3,704 kilómetros) en el Océano Pacífico.
Durante el descenso, los tripulantes sentirán cómo su peso se multiplica por cuatro, mientras la cápsula soporta temperaturas extremas, confiando en el escudo térmico, considerado una de las principales pruebas de la misión Artemis II.
Tras el exitoso despegue realizado el pasado 1 de abril desde Florida por la NASA, la agencia espacial enfrenta ahora unos 13 minutos críticos de reingreso, una etapa decisiva que culminará con la zambullida de la cápsula Orión a “un par de cientos de millas” de la costa de San Diego, California.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







