Internacionales
Expira tratado de no proliferación nuclear de EE.UU. y Rusia

La expiración del Tratado de Reducción de Armas Nucleares Estratégicas, conocido como START III o New Start, deja sin efecto los límites que regulaban el arsenal nuclear de Estados Unidos y Rusia, las dos mayores potencias nucleares del mundo. Este acuerdo, vigente desde 2010 y renovado por última vez en 2021 por un periodo de cinco años, era el último tratado de desarme nuclear activo entre ambos países.
Con el fin del START III, ya no existen restricciones formales sobre el número de armas nucleares estratégicas que pueden poseer o desplegar ambas naciones, particularmente en lo referente a ojivas nucleares y sistemas balísticos en tierra, mar y aire.
Estados Unidos y Rusia concentran alrededor del 87% de las armas nucleares existentes a nivel mundial. A ellos se suman el Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel como los países que cuentan con arsenal nuclear, aunque no todos tienen armas desplegadas de forma operativa.
En conjunto, las nueve naciones poseen aproximadamente 12 mil 241 armas nucleares, de las cuales 9 mil 614 se consideran potencialmente operativas.
El tratado establecía un límite máximo de 1,550 ojivas nucleares estratégicas y 700 sistemas balísticos para cada una de las dos potencias. Sin embargo, cifras actuales indican que Estados Unidos mantiene desplegadas 1,770 ojivas, mientras que Rusia cuenta con 1,718, superando así los topes que fijaba el acuerdo.
La expiración del START III genera preocupación a nivel internacional ante la posibilidad de una nueva carrera armamentista nuclear y la ausencia de mecanismos de control entre las principales potencias.
Internacionales
Japón enfrenta severas nevadas con saldo mortal y afectaciones

Intensas y históricas nevadas continúan azotando el norte y el centro de Japón, generando una situación de emergencia invernal en varias prefecturas del país. De acuerdo con reportes preliminares, el fenómeno ha dejado hasta el momento cerca de 30 personas sin vida, además de numerosos heridos y miles de afectados.
Las fuertes tormentas de nieve han provocado el colapso de carreteras, accidentes de tránsito, suspensión de servicios de transporte y el aislamiento de comunidades enteras. En algunas zonas, la acumulación de nieve ha superado niveles históricos, acompañada de temperaturas extremadamente bajas y fuertes vientos.
Las autoridades japonesas han emitido alertas meteorológicas y han exhortado a la población a evitar traslados innecesarios, reforzar medidas de seguridad y mantenerse informada a través de canales oficiales. Equipos de emergencia y fuerzas de rescate trabajan de manera permanente para auxiliar a los afectados y restablecer servicios básicos, mientras se mantiene el monitoreo ante posibles nuevas tormentas.























