Tabasco
Escuela de la FGE continúa preparación de fiscales
Como parte del programa continuo de capacitación, la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGE) realiza el taller sobre audiencia inicial, dirigido a más de 40 Fiscales del Ministerio Público en activo, quienes actualizan sus conocimientos en litigación y el sistema de justicia penal.
A través de la Escuela de la Fiscalía, durante dos semanas se brinda este curso con el que se da cumplimiento al Plan de Trabajo 2022.
El director de la Escuela, Marcial Bautista Gómez, participa en las capacitaciones en las que se realizan simulaciones de audiencias iniciales para que el personal ministerial efectúe la formulación de imputación, solicitud de vinculación a proceso y medidas cautelares, mientras se evalúa su desempeño en sede judicial.
Lo anterior, con el firme propósito de elevar la calidad en el servicio que se ofrece a la sociedad, y dar cumplimiento a la normatividad establecida para desempeñar las funciones encaminadas a una correcta procuración de justicia.
Cabe señalar que, para el presente año se aprobaron más de 60 capacitaciones para personal que forma parte del Servicio Profesional de Carrera, a través del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP); a la par, la FGE ejerce con sus propios medios los trabajos de profesionalización de su personal activo y aspirantes.
Tabasco
Campesinas reconocen que Sembrado Vida Tabasco les ha cambiado la vida; ahora no sólo cultivan para su mesa sino para obtener ingresos
Beneficiarias macuspanenses “sacan jugo” a la Jornada de Atención en Santuario primera para vender sus cosechas
Las mujeres madrugadoras de Santuario primera fueron las primeras en instalarse en el parque principal con sus cosechas y las de la Comunidad de Aprendizaje Campesino (CAC) a la que pertenecen, dispuestas a vender todo. Lo primero que “voló” fue el agua de coco, que los asistentes, entre servidores públicos y habitantes, bebieron con entusiasmo.
“La verdad nos ha ido muy bien. Ahora sí ya es poco lo que nos queda, tuvimos que traer más cacao, malanga, naranja agria, yuca, además de pinol y achiote, que nosotros elaboramos. Somos 23 hombres y mujeres los que integramos la unidad de producción”, explicó doña Socorro Ocaña Herrera mientras ofrecía a una joven “una bolsa de pinolito”.
Con una gorra de beisbol calada sobre su cabello recogido, para protegerse del sol, la macuspanense muestra orgullosa lo que cortó en su terreno, en la ranchería Pino Suárez, cerca de aquí: limón criollo, plátano y coco.
“Yo no había hecho esto hasta ahora que el Gobernador Javier May abrió el recurso para el programa Sembrando Vida Tabasco. Nos sentimos contentas porque es algo que trabajamos, cosechamos y, a la vez, sacamos para nuestra venta”, detalló con un lapicero que no suelta en su mano, ya que le sirve para anotar en una libreta todo lo que va despachando.
Vender en la Jornada de Atención que se celebró el 16 de julio en Santuario, un poblado a unos 15 kilómetros aproximadamente de la cabecera municipal de Macuspana, es lo mejor que han hecho. “Si lo hubiéramos vendido con un intermediario habríamos obtenido un precio más bajo”, acotó sonriente.
Hasta hace un año y medio, las dos “marchantas” se dedicaban exclusivamente a su hogar “porque no teníamos apoyo ni otra cosa en qué entretenernos más”, reconocieron. Pero el programa Sembrando Vida Tabasco las sacó de su casa y las cambió para siempre.
Tanto que, si les dieran a elegir, escogerían venir a trabajar a la unidad de producción, a apoyar a sus compañeras y compañeros en la siembra y a intercambiar aprendizajes y saberes con sus técnicos agrícolas y sociales.
“Si me dijeran que volviera a mi casa o siguiera en Sembrando Vida, ¡yo sigo en Sembrando Vida!, limpiando y trabajando las cosechas, los productos para nosotros mismos y para la venta. Me siento contenta y orgullosa, agradecida con el Gobernador Javier May que se enfocó en este programa, que nos ha ayudado bastante en la cosecha y económicamente. Primero Dios, nos vamos a seguir poniendo aquí a vender nuestros productos, para el que guste”, invitó mientras despachaba una bolsa de limones criollos “jugosísimos”, y no mintió.





