Internacionales
El cohete SLS de la NASA, inicia su trayecto hacia el Centro Espacial Kennedy
La NASA se encuentra en plena preparación para su próxima misión tripulada a la Luna, con el reciente traslado de la primera etapa del cohete SLS que será utilizado en la Artemis II. Esta etapa de 65 metros de altura, fabricada por Boeing, partió desde las instalaciones de Michoud en Nueva Orleans hacia el Centro Espacial Kennedy en Florida, donde se unirá a otros componentes para la misión.
La misión Artemis II está programada para despegar en septiembre de 2025 y orbitará la Luna con cuatro tripulantes a bordo durante diez días, sin llegar a descender en su superficie. El lanzamiento de la etapa del cohete SLS coincidió con el 55 aniversario del Apolo 11, celebrado el 16 de julio de 1969, marcando así un hito en la exploración espacial.
Una vez en Florida, el cohete SLS recibirá adiciones y equipamientos adicionales en el centro Kennedy, incluyendo dos cohetes propulsores gemelos. La nave Orión ya se encuentra en el lugar, lista para unirse al poderoso cohete que cuenta con cuatro motores RS-25 y dos tanques con más de 733 mil galones de propulsor líquido súper frío.
El programa Artemis de la NASA tiene como objetivo sentar las bases para una presencia permanente de la humanidad en la Luna, con la Artemis III prevista para septiembre de 2026 como la primera misión que alcanzará la superficie lunar en más de 50 años. Con proyectos tan ambiciosos, la agencia espacial estadounidense busca inspirar a nuevas generaciones y continuar avanzando en el campo científico y exploratorio.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







