Internacionales
Dubái enfrenta lluvias históricas y fenómeno del “cielo verde”
En medio de una serie de fenómenos climáticos sin precedentes, Dubái, una de las ciudades más prósperas del mundo, se ve sacudida por lluvias intensas y un misterioso cambio en el color del cielo.
Desde 1949, Dubái no había experimentado precipitaciones tan fuertes, lo que ha llevado a inundaciones repentinas y la pérdida de al menos 20 vidas. En un lapso de tan solo 24 horas, la ciudad registró 214 mm de lluvia, equivalente a todo un año de precipitaciones normales.
Este fenómeno se ha atribuido en parte a la siembra de nubes, una técnica utilizada para inducir lluvias, pero que parece haber tenido efectos inesperados y desastrosos.
El 16 de abril, los habitantes de Dubái fueron testigos de un espectáculo aún más inusual: un cielo que cambió de gris a un verde intenso, acompañado de neblina, relámpagos y más lluvias intensas. Este fenómeno ha desconcertado a muchos, que se preguntan si podría ser una señal apocalíptica.
Los expertos han ofrecido una explicación, señalando que el cielo verde podría ser resultado de fuertes corrientes ascendentes en las nubes, causadas por temperaturas extremadamente frías en la parte superior de la atmósfera.
Aunque es común que el cielo cambie de color durante o después de una tormenta debido a la interacción de la luz solar y las partículas en la atmósfera, la intensidad y persistencia de este fenómeno en Dubái son motivo de preocupación y requieren un análisis más detallado.
En medio de esta situación, las autoridades y la comunidad científica trabajan para comprender mejor lo que está sucediendo y tomar medidas para garantizar la seguridad y el bienestar de los habitantes de Dubái. La prevención de más pérdidas de vidas y la gestión de las inundaciones son prioridades urgentes en este momento.
Internacionales
Rusia lanza ataque masivo a Ucrania y deja al menos 20 muertos
Un nuevo ataque masivo de Rusia con misiles y drones contra Ucrania, principalmente dirigido a la capital Kiev, dejó este jueves al menos 20 personas muertas, además de evidenciar nuevamente las limitaciones de las defensas aéreas ucranianas frente a los misiles balísticos.
De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, el Ejército ruso lanzó 74 misiles y 496 drones durante la ofensiva. Las autoridades informaron que 476 drones fueron neutralizados, al igual que 48 misiles, aunque una parte importante logró impactar en distintos puntos del país.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski reconoció la dificultad para interceptar este tipo de armamento y reiteró su llamado a Estados Unidos para acelerar la entrega de sistemas antiaéreos Patriot, así como la autorización para fabricar estos equipos y sus misiles, considerados clave para enfrentar los ataques rusos.
Tras el bombardeo, tanto Kiev como Moscú difundieron versiones opuestas sobre los objetivos alcanzados durante la ofensiva nocturna.
En la capital ucraniana, autoridades locales y canales oficiales difundieron imágenes de edificios residenciales, comercios e infraestructuras dañadas o destruidas por los impactos, lo que refleja la magnitud de la ofensiva en zonas urbanas.





