Internacionales
Dubái enfrenta lluvias históricas y fenómeno del “cielo verde”
En medio de una serie de fenómenos climáticos sin precedentes, Dubái, una de las ciudades más prósperas del mundo, se ve sacudida por lluvias intensas y un misterioso cambio en el color del cielo.
Desde 1949, Dubái no había experimentado precipitaciones tan fuertes, lo que ha llevado a inundaciones repentinas y la pérdida de al menos 20 vidas. En un lapso de tan solo 24 horas, la ciudad registró 214 mm de lluvia, equivalente a todo un año de precipitaciones normales.
Este fenómeno se ha atribuido en parte a la siembra de nubes, una técnica utilizada para inducir lluvias, pero que parece haber tenido efectos inesperados y desastrosos.
El 16 de abril, los habitantes de Dubái fueron testigos de un espectáculo aún más inusual: un cielo que cambió de gris a un verde intenso, acompañado de neblina, relámpagos y más lluvias intensas. Este fenómeno ha desconcertado a muchos, que se preguntan si podría ser una señal apocalíptica.
Los expertos han ofrecido una explicación, señalando que el cielo verde podría ser resultado de fuertes corrientes ascendentes en las nubes, causadas por temperaturas extremadamente frías en la parte superior de la atmósfera.
Aunque es común que el cielo cambie de color durante o después de una tormenta debido a la interacción de la luz solar y las partículas en la atmósfera, la intensidad y persistencia de este fenómeno en Dubái son motivo de preocupación y requieren un análisis más detallado.
En medio de esta situación, las autoridades y la comunidad científica trabajan para comprender mejor lo que está sucediendo y tomar medidas para garantizar la seguridad y el bienestar de los habitantes de Dubái. La prevención de más pérdidas de vidas y la gestión de las inundaciones son prioridades urgentes en este momento.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







