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Tabasco

Centro impulsa la esperanza a través del fomento a la lectura

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Con el propósito de transformar a Centro en un referente cultural del Sureste, se impulsan acciones mediante la práctica y difusión de la lectura, literatura y demás expresiones culturales contemporáneas, que tienen lugar en los diferentes espacios del gobierno municipal, tanto en la ciudad como en las comunidades.

Teniendo como referencia el mes de abril, en el que se conmemora el Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor, se dio inicio dentro de la actividad denominada “Lecturas públicas”, la lectura de la obra “Las vírgenes terrestres”, de Alicia Delaval, reimpresa por el Fondo Editorial del Municipio de Centro en 2022, como parte de la Colección Fomento a la Lectura.

En esta ocasión, arropados por ciudadanos asistentes a la jornada lectora, colaboradores de la Dirección de Educación, Cultura y Recreación (DECUR) dieron apertura al maratón itinerante de lectura, en el marco de la conmemoración del primer centenario del natalicio de la escritora y poetisa tabasqueña, a celebrarse el 5 de septiembre próximo.

La primera intervención corrió a cargo de Nelly García Ferrer, titular de la DECUR, continuando el coordinador de la Red Municipal de Bibliotecas, Ariel Gutiérrez Valencia, la subdirectora de Fomento Educativo, Lizbeth Méndez Landero, el subdirector de Fomento a la Cultura, Luis Alberto López Acopa y la titular de Enlace Administrativo, Leticia Aldecoa Centeno.

Así se instauró el maratón de lectura, que cada miércoles se efectuará con la participación de los colaboradores de las distintas áreas del gobierno municipal, hasta concluir el 6 de septiembre, rindiendo con ello un homenaje a la trayectoria de la célebre escritora villahermosina, Alicia Delaval. 

Alicia Delaval (de nombre de pila María del Pilar del Espíritu Santo Torruco), nació el 5 de septiembre de 1923 en Villahermosa, Tabasco; desde 1948, hasta su jubilación en 1986, impartió cátedra en diversas instituciones y desempeñó cargos públicos tanto a nivel local como nacional. Fue directora de la Biblioteca José Martí, del entonces Instituto Juárez, y directora de Difusión Cultural, de la Universidad Juárez de Tabasco.

Asimismo, ocupó cargos dentro de la administración pública como directora de la Escuela de Oficios y Coordinadora de Ediciones del Gobierno del Estado. A fines de los años 60, se trasladó a la Ciudad de México donde impartió clases en la Escuela Secundaria número 13, Enrique C. Olivares. 

En su haber como escritora se puede disfrutar de la novela Las vírgenes terrestres (1969); los poemarios: Hablemos de amor (1972), Misa de réquiem a la memoria de mi padre (1973), Retorno al gris (1978), Atrio del soneto (1980), Sonetos para decir nuestro amor (1990) y Augurio de gaviotas o Ni un soneto (1991). 

En 1990 se editó su libro de ensayos Quehaceres poéticos. También escribió obras de teatro como Abanicazos y Eva, esta última galardonada en el Estado de Oaxaca. Compartió autoría con Olinda García Payró, en el libro Vida y obra de Rosario María Gutiérrez Eskildsen (2002).

En palabras de Carlos Pellicer quien la denominó “la mejor poeta nacida en tierras tabasqueñas”, gracias a su agudeza retórica e inigualable calidad literaria, fue galardonada con distinciones nacionales y locales de los géneros literarios de cuento, poesía y teatro, como el primer Premio del Certamen de Cuento (1955); Flor Natural de Poesía de los Juegos Florales de Sahuayo, Michoacán (1965 y 1979); Premio Tabasco de Teatro (1967) y la presea Juchimán de Plata en el rubro de artes y letras (2005), entre otros.

El 11 de junio de 2012, a causa de varios padecimientos falleció en la Ciudad de México, dedicando su vida a lo que más amaba: escribir. 

Tabasco

“También las mujeres, junto a los hombres, podemos sacar adelante proyectos de obra”

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  • Erick David, nativo de Macuspana, quien “amarra” cadenas en el conjunto viviendístico Gran Sauce, ve un gran auge de empleo

Remedios del Carmen Reyes Ovando se ríe al recordar las palabras que ha dicho el Gobernador Javier May Rodríguez, durante la supervisión de la obra del complejo de viviendas Río Viejo, en el municipio de Centro.

“Ahora tenemos un grupo de mujeres tabasqueñas, que trabajan como moldeadoras y fierreras. Remedios del Carmen es una de ellas”, la presentó el director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), Octavio Romero Oropeza.

La mujer, entre ejecutivos e ingenieros responsables de la obra, da unos pasos al frente. El Gobernador de Tabasco y el titular del organismo federal realizaron la primera de las inspecciones a los mega proyectos que construye, en cuatro municipios de Gobierno de México, en colaboración con el Gobierno del Pueblo, para beneficio de trabajadores derechohabientes, donde reconocieron la participación de las mujeres en este que antes era considerado un trabajo solo para hombres.

May Rodríguez saluda a la paisana, nativa de Nacajuca, cuya experiencia adquirida “en el transcurso del camino”, como dice ella, la llevó a convertirse en una de las primeras mujeres en trabajar en la construcción del Tren Maya. “Las mujeres son muy capaces y responsables, no hay ‘san lunes’ con ellas”, apunta el mandatario.

“También las mujeres podemos sacar un proyecto adelante. Nosotras venimos con toda la intención de participar y sacar adelante las obras. Estoy llevando todo lo que es cimentación hasta los acabados”, explica Reyes Ovando mientras al fondo una aplanadora no deja de ir y venir por el terreno.

Después de terminar la obra en su propia tierra, la moldeadora viajará a Nuevo Laredo, donde ya la espera el próximo proyecto. “Felicito al Gobernador por todo el empleo que está dando ahorita, Espero sigamos adelante en este proyecto federal. Al director Romero Oropeza le doy las gracias por este proyecto donde nos empleamos. Que siga habiendo más trabajo para nosotras, que también podemos”, expresa la especialista.

En la construcción de viviendas, de las cuales ya se han contratado más de 30 mil, y muchas por los propios obreros que llevan más de seis meses laborando, destacan los originarios de la zona, como Erick David, joven de Macuspana que primero estuvo en el proyecto Puxcatán, de su natal municipio, y ahora “amarra” cadenas en el proyecto “Gran Sauce”, en la ranchería Tumbulushal, del municipio de Centro.

Con cinco años de experiencia en la construcción, el joven macuspanense reconoce que “ahora sí, le están echando muchas ganas los gobiernos, porque hay muchas obras”.

Con una gorra y un casco que lo protege bien del sol, garantiza que las seis mil viviendas que se construyen quedarán al cien. “Es un bienestar que hay porque se le está dando a la gente que lo necesita y son accesibles de adquirir. Y para nosotros y nuestras familias es un gran aliviane porque hay mucho empleo y cotizamos en el IMSS”, agrega dichoso.

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