Internacionales
Bogotá comenzó a racionalizar el agua debido a la sequía

Debido a la escasez de lluvias, agravada por el fenómeno de El Niño, las presas del sistema Chingaza, principal proveedor de agua de Bogotá, están en niveles críticos.
El racionamiento de agua ordenado por la Alcaldía de Bogotá comenzó con cortes del suministro por 24 horas en numerosos barrios del centro y el norte de la capital colombiana, de casi 8 millones de habitantes.
Este jueves comenzó el racionamiento en el primero de los nueve sectores en los que ha sido dividida la ciudad y municipios cercanos, que se alternarán en jornadas de 24 horas sin suministro de agua, una medida establecida por las autoridades locales de forma indefinida con el objetivo de reducir el consumo en dos metros cúbicos por segundo.
Cada quince días se evaluará la medida del racionamiento para ver si se puede “reducir, relajar, mantener o si, inclusive, tenemos que volverla más restrictiva”, explicó el alcalde Carlos Fernando Galán.
El Gobierno colombiano también ha alertado sobre la necesidad de ahorrar agua en todo el país, ya que la sequía por El Niño ha reducido drásticamente el nivel de las presas, lo que compromete no solo el abastecimiento de agua sino también la generación de energía eléctrica, puesto que la matriz energética colombiana en su mayor parte es hidroeléctrica.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







