Internacionales
Aprobada nueva disposición para intensificar la vigilancia de cárteles mexicanos por parte de EE. UU.
El Congreso de Estados Unidos aprobó una nueva disposición que ampliará el alcance del espionaje electrónico contra redes del narcotráfico ubicadas fuera del territorio estadounidense, específicamente dirigida a los cárteles mexicanos.
Promulgada por el presidente Joe Biden, la nueva redacción de la Sección 702 de la Ley de Vigilancia a la Inteligencia del Extranjero de Estados Unidos (FISA, por sus siglas en inglés) permitirá monitorear expresamente, sin necesidad de orden judicial, los mensajes y llamadas de los cárteles que transiten por proveedores estadounidenses de telefonía o Internet.
“La iniciativa incluye una disposición que mejora la recopilación de inteligencia contra los narcotraficantes extranjeros que fabrican y contrabandean fentanilo mortal a Estados Unidos”, declaró el Senador republicano Roger Wicker, tras la aprobación definitiva de la iniciativa por parte del Senado estadounidense.
Originalmente establecida en 2008, la Sección 702 de la Ley FISA había sido diseñada para permitir a las agencias de Estados Unidos espiar comunicaciones de extranjeros relacionadas con el terrorismo, la proliferación nuclear o vínculos con potencias internacionales.
No obstante, la nueva redacción de la Sección 702 de la Ley FISA autoriza expresamente, por primera vez, la vigilancia sin orden judicial de las actividades de producción, distribución y lavado de dinero de los cárteles, lo que, según los legisladores que impulsaron los cambios, marcará un cambio significativo en la lucha contra el narcotráfico.
“Necesitamos conocer sus operaciones. Necesitamos identificar a sus proveedores. Necesitamos rastrear el lavado de su dinero”, comentó Dan Crenshaw, congresista republicano y principal promotor de la nueva redacción, junto a la demócrata Chrissy Houlahan.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





