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Topos de Tlatelolco’: Héroes que Narran Sus Vivencias durante el Sismo de 2017 en Ciudad de México

Los “Topos de Tlatelolco” son conocidos por su valiente labor de búsqueda y rescate en situaciones de desastre, como el sismo de 2017 en la Ciudad de México. Durante ese trágico evento, estas brigadas ingresaron a edificios colapsados con el propósito de salvar vidas. Fernando Álvarez, uno de los miembros del equipo, recuerda la difícil tarea que enfrentaron.
Cuando entraron en los edificios colapsados, se encontraron con escenas desgarradoras, con estructuras que contenían los recuerdos y posesiones de las familias capitalinas. Entre los escombros, había fotografías, muebles, electrodomésticos y todas las pertenencias de esas familias. Fernando Álvarez compartió sus experiencias, destacando que siempre había un cierto temor al entrar en estructuras colapsadas, lo cual era natural, pero que este miedo mantenía sus sentidos alerta. Su misión era clara: rescatar personas con vida.



Durante las jornadas de búsqueda, que se extendieron por 15 días, los “Topos de Tlatelolco” se alimentaban con la comida que les proporcionaba la población y otras ayudas. Descansaban en cualquier lugar cercano antes de volver a la búsqueda. Trabajaban en turnos de aproximadamente cuatro horas, luego descansaban para dormir, alimentarse y preparar herramientas para sus compañeros atrapados en el interior de los escombros.
A pesar de las difíciles condiciones y el constante movimiento, estos valientes rescatistas se mantuvieron dedicados a su labor de salvar vidas y ayudar a la comunidad en medio de la tragedia. Su compromiso y sacrificio son un testimonio de la solidaridad y la resiliencia que se encuentran en momentos de crisis.
Especiales
Pemex asfixia al sector subcontratista en Tabasco con una deuda “fantasma” de 15 mil millones de pesos

Bajo una cortina de promesas burocráticas y mecanismos administrativos opacos, Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene un esquema de asfixia financiera contra subcontratistas tabasqueños, quienes enfrentan una crisis que ya es considerada una sentencia de muerte comercial. A pesar del discurso oficial de reactivación, la realidad es una deuda estimada en 15 mil millones de pesos correspondiente al ejercicio 2024, que permanece sin reconocimiento ni liquidación.
El problema, denuncian empresarios, no es solo la falta de liquidez, sino una estrategia deliberada de no reconocimiento de pasivos. Eustacio Pérez García, presidente del Frente Amplio de Subcontratistas al Servicio de Pemex, señaló que los adeudos siguen atrapados en un limbo administrativo diseñado para maquillar las finanzas de la empresa productiva del Estado.
“La deuda 2024 no se logra avanzar, seguimos atorados, seguimos peleando el recurso”, afirmó Pérez García, quien explicó que Pemex mantiene cerrados sus portales digitales para impedir la facturación completa de los servicios ya prestados. Esta práctica, acusó, evita que los pasivos aparezcan formalmente en los registros financieros.
De acuerdo con estimaciones del sector, Pemex adeuda alrededor de 15 mil millones de pesos a subcontratistas en Tabasco y cerca de 400 mil millones a nivel nacional. Aunque la petrolera reportó pagos por 250 mil millones de pesos en 2025, los empresarios estiman que solo entre 10 y 20 por ciento de la deuda correspondiente a 2024 podría recuperarse. Actualmente, entre 100 y 150 empresas operan en condiciones mínimas o al borde del cierre.
El impacto humano de esta crisis se refleja en casos como el de la empresa LPMARS (Diseño, Consultoría, Mantenimiento y Obra). Su directora, la ingeniera Nancy Medina Santiago, relató que tras siete años de trabajo para el sector energético, su compañía lleva tres años sin recibir un solo pago, con un adeudo aproximado de 36 millones de pesos.
“Las contratistas nos dicen que Pemex no les ha pagado, y así se rompe toda la cadena”, explicó. La falta de liquidez obligó a reducir su plantilla de 64 empleados y 30 externos a solo dos trabajadores, además de liquidar activos y, finalmente, abandonar Tabasco.
Mientras Pemex sostiene su narrativa de estabilidad financiera, el sector subcontratista enfrenta una crisis prolongada que ya ha dejado empresas cerradas, empleos perdidos y familias enteras afectadas, sin que hasta ahora exista una ruta clara para el reconocimiento y pago de los adeudos pendientes.

















