Internacionales
Telescopio James Webb muestra nuevas imagenes de dos galaxias en funsión
El telescopio James Webb ha vuelto a mostrar una nueva imagen del Universo, esta vez de IC 1623, un par de galaxias entrelazadas que interactúan y que se encuentran a unos 270 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Cetus.
Estas dos galaxias se están precipitando la una contra la otra en un proceso conocido como fusión de galaxias. Y su colisión ha desencadenado una oleada conocida como brote estelar, creando nuevas estrellas a un ritmo más de veinte veces superior al de la Vía Láctea, explica la Agencia Espacial Europea (ESA) en su web.
Este sistema es especialmente brillante en longitudes de ondas infrarrojas, lo que lo convierte en “un campo de pruebas perfecto” para la capacidad del Webb de estudiar galaxias luminosas, y es posible que estas galaxias fusionadas estén en proceso de formar un agujero negro supermasivo.
Gracias a esta nueva captura, en la que se usaron los instrumentos NIRSpec y NIRCam del telescopio, se han conseguido una gran cantidad de datos que permitirán a la comunidad científica explorar cómo “las capacidades sin precedentes” del Webb ayudarán a entender las complejas interacciones en los ecosistemas galácticos.
La fusión de estas dos galaxias lleva mucho tiempo interesando a los astrónomos y el sistema ya había sido observado por el Hubble y por otros telescopios espaciales.
Los valiosos datos que ahora se han logrado recabar, habían estado bloqueados por una gruesa banda de polvo para telescopios como el Hubble; la sensibilidad infrarroja del Webb y su impresionante resolución en esas longitudes de onda ha permitido ver más allá del polvo.
Esto ha dado como resultado la espectacular imagen, cuyos datos se han publicado en la revista Astrophysical Journal.
Internacionales
Francia autoriza bases a EE. UU.
Francia autorizó que aviones militares de Estados Unidos utilicen sus bases relacionadas con operaciones en Medio Oriente, en medio de la creciente tensión con Irán. La decisión fue confirmada por autoridades francesas, quienes señalaron que la medida busca fortalecer la protección de sus aliados en la región.
El gobierno de Francia explicó que la autorización responde a la necesidad de mantener la estabilidad y brindar apoyo a socios estratégicos ante el aumento de la actividad militar en Medio Oriente. Según lo informado, el uso de estas instalaciones permitiría facilitar operaciones logísticas, coordinación y presencia militar en la zona.
No obstante, París aclaró que esta medida no implica una participación directa de Francia en ataques contra Irán, sino que se trata de un respaldo operativo en el marco de la cooperación militar con Washington y otros aliados.
La decisión se produce en un momento de alta tensión internacional, marcado por ataques y movimientos militares que han elevado la preocupación por una posible escalada del conflicto en Medio Oriente. Analistas advierten que cualquier movimiento militar adicional podría intensificar aún más la crisis en la región.






