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Sentencian a 35 años de prisión a ‘El Hummer’, exintegrante de Los Zetas, por narcotráfico
Jaime González Durán, alias El Hummer, exintegrante del grupo criminal Los Zetas, fue sentenciado este viernes a 35 años de prisión por una corte federal en Washington, DC, tras ser declarado culpable de traficar toneladas de cocaína y marihuana desde México hacia Estados Unidos. Además, deberá pagar 792 millones de dólares como parte de su sentencia.
De acuerdo con información de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), González Durán, de 49 años, fue uno de los miembros fundadores de Los Zetas, el brazo armado del Cártel del Golfo, integrado por desertores del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales del ejército mexicano.
Según el Departamento de Justicia estadounidense, El Hummer llegó a fungir como comandante regional en Matamoros, Reynosa y Miguel Alemán, donde operó bajo la alianza entre Los Zetas y el Cártel del Golfo conocida como La Compañía. En Reynosa, mantenía una casa de seguridad donde en 2008 se incautaron 540 rifles, 165 granadas, medio millón de municiones y explosivos tipo TNT.
Asimismo, las autoridades informaron que en mayo de 2007 interceptaron comunicaciones en las que González Durán coordinaba el traslado de casi 1.5 millones de dólares en efectivo producto del narcotráfico, desde McAllen, Texas, hacia México.
Cabe recordar que el pasado 28 de febrero, El Hummer se declaró culpable de conspirar para producir y distribuir droga con destino a Estados Unidos.
Nacionales
¿Te vigilan por tu apariencia al entrar a una tienda? Profeco advierte sobre prácticas discriminatorias
La dependencia federal señala que ningún consumidor debe ser tratado como sospechoso por su vestimenta, color de piel o aspecto físico. Conoce cómo y dónde presentar una queja.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió sobre las prácticas discriminatorias que pueden enfrentar los clientes en establecimientos comerciales, particularmente cuando son vigilados de manera excesiva o reciben un trato injustificado debido a su apariencia física.
El titular de la dependencia, César Iván Escalante Ruiz, explicó que estas situaciones pueden constituir actos de perfilamiento racial o discriminación cuando el personal de seguridad o los empleados consideran sospechosa a una persona únicamente por su tono de piel, origen, vestimenta o características físicas.
¿Cuándo la vigilancia en una tienda se convierte en discriminación?
De acuerdo con lo señalado por Profeco, existen comportamientos que pueden representar un trato discriminatorio hacia los consumidores, como seguirlos constantemente por los pasillos, interrogarlos sin una razón justificada, solicitar revisiones de sus pertenencias o interceptarlos basándose exclusivamente en su apariencia.
Escalante Ruiz enfatizó que los establecimientos comerciales deben evaluar las conductas de las personas y no juzgarlas por su aspecto físico, ya que todos los consumidores tienen derecho a ingresar, recorrer las instalaciones, seleccionar productos y recibir atención sin enfrentar prejuicios.
Cifras revelan casos de discriminación en México
La Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022 evidenció que el 23.7% de la población encuestada reportó haber experimentado alguna situación de discriminación.
Entre los motivos identificados destacan la forma de vestir o el arreglo personal, con un 30.6%, así como el tono de piel, con un 13.1%, cifras que reflejan la presencia de prejuicios relacionados con la apariencia.
¿Dónde denunciar si eres víctima de discriminación?
Las personas que consideren haber recibido un trato discriminatorio en supermercados, tiendas departamentales u otros establecimientos pueden presentar su queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
Los canales de contacto difundidos son:
- Correo electrónico: quejas@conapred.gob.mx
- Teléfono: 55 5262 1490
- Línea gratuita: 800 543 0033
La Profeco reiteró la importancia de que los comercios garanticen un trato digno y respetuoso para todos sus clientes, independientemente de sus características físicas, condición social o manera de vestir.
La vigilancia comercial no debe convertirse en una forma de discriminación. Las medidas de seguridad deben responder a comportamientos objetivos y no a prejuicios sobre la apariencia de quienes ingresan a comprar.





