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Psilio Negro: Usos, beneficios y precauciones de esta planta medicinal

El psilio negro, derivado de las semillas de la planta Plantago arenaria, ha ganado reconocimiento por sus propiedades medicinales, especialmente debido a su alto contenido de fibra dietética soluble. Esta característica le confiere beneficios en el tratamiento del estreñimiento, la diarrea y el síndrome del intestino irritable.
El consumo de psilio negro agrega volumen a las heces, abordando el estreñimiento y regulando la absorción de azúcares en el intestino, lo que podría ser beneficioso para personas con diabetes. A pesar de su popularidad, es esencial destacar que la evidencia científica que respalda muchos de sus usos propuestos aún es limitada.
Entre los beneficios respaldados por la evidencia se encuentran su eficacia para tratar el estreñimiento a corto plazo y su contribución potencial a la prevención de enfermedades cardíacas cuando se consume como parte de una dieta baja en grasas y colesterol.
No obstante, es crucial utilizar psilio negro con precaución. Su consumo sin suficiente agua puede resultar en efectos secundarios como hinchazón y gases. Además, existe el riesgo de asfixia u obstrucción del tracto gastrointestinal si no se ingiere con la cantidad adecuada de líquidos.
Aunque generalmente se considera seguro durante el embarazo y la lactancia, es fundamental garantizar la ingesta adecuada de líquidos con cada dosis. Antes de incorporar psilio negro u otros suplementos a la rutina diaria, se recomienda buscar el asesoramiento de un profesional de la salud para garantizar un uso seguro y efectivo.
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Pemex asfixia al sector subcontratista en Tabasco con una deuda “fantasma” de 15 mil millones de pesos

Bajo una cortina de promesas burocráticas y mecanismos administrativos opacos, Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene un esquema de asfixia financiera contra subcontratistas tabasqueños, quienes enfrentan una crisis que ya es considerada una sentencia de muerte comercial. A pesar del discurso oficial de reactivación, la realidad es una deuda estimada en 15 mil millones de pesos correspondiente al ejercicio 2024, que permanece sin reconocimiento ni liquidación.
El problema, denuncian empresarios, no es solo la falta de liquidez, sino una estrategia deliberada de no reconocimiento de pasivos. Eustacio Pérez García, presidente del Frente Amplio de Subcontratistas al Servicio de Pemex, señaló que los adeudos siguen atrapados en un limbo administrativo diseñado para maquillar las finanzas de la empresa productiva del Estado.
“La deuda 2024 no se logra avanzar, seguimos atorados, seguimos peleando el recurso”, afirmó Pérez García, quien explicó que Pemex mantiene cerrados sus portales digitales para impedir la facturación completa de los servicios ya prestados. Esta práctica, acusó, evita que los pasivos aparezcan formalmente en los registros financieros.
De acuerdo con estimaciones del sector, Pemex adeuda alrededor de 15 mil millones de pesos a subcontratistas en Tabasco y cerca de 400 mil millones a nivel nacional. Aunque la petrolera reportó pagos por 250 mil millones de pesos en 2025, los empresarios estiman que solo entre 10 y 20 por ciento de la deuda correspondiente a 2024 podría recuperarse. Actualmente, entre 100 y 150 empresas operan en condiciones mínimas o al borde del cierre.
El impacto humano de esta crisis se refleja en casos como el de la empresa LPMARS (Diseño, Consultoría, Mantenimiento y Obra). Su directora, la ingeniera Nancy Medina Santiago, relató que tras siete años de trabajo para el sector energético, su compañía lleva tres años sin recibir un solo pago, con un adeudo aproximado de 36 millones de pesos.
“Las contratistas nos dicen que Pemex no les ha pagado, y así se rompe toda la cadena”, explicó. La falta de liquidez obligó a reducir su plantilla de 64 empleados y 30 externos a solo dos trabajadores, además de liquidar activos y, finalmente, abandonar Tabasco.
Mientras Pemex sostiene su narrativa de estabilidad financiera, el sector subcontratista enfrenta una crisis prolongada que ya ha dejado empresas cerradas, empleos perdidos y familias enteras afectadas, sin que hasta ahora exista una ruta clara para el reconocimiento y pago de los adeudos pendientes.























