Chiapas
Grupos criminales reactivaron los enfrentamientos y bloqueos carreteros en Chiapas
Este lunes por la mañana, las hostilidades entre dos organizaciones criminales que se disputan el control del territorio en Chiapas se reanudaron en varias comunidades de la Sierra Madre. Desde mayo, se han reportado bloqueos carreteros, asesinatos, reclutamiento forzoso y desplazamiento de habitantes. Los bloqueos carreteros se restablecieron en puntos clave de las regiones Fronteriza y Sierra, afectando vías que conectan con la Selva, Centro, Costa y Guatemala, principalmente en la Panamericana y la vía federal 201.
Campesinos han sido obligados a participar en los bloqueos para evitar el paso de la Guardia Nacional, el Ejército y grupos contrarios. En los municipios de Jaltenango y Monte Cristo de Guerrero, los pobladores fueron presionados la semana pasada para bloquear caminos y evitar la entrada de soldados a la Sierra. Estos actos han causado el desplazamiento de muchos habitantes, quienes temen por su seguridad y la de sus familias.
Las estrategias de los criminales incluyen el cierre de carreteras con camiones de carga, derribo de árboles y colocación de rocas y arena sobre el asfalto. En Frontera Comalapa, la población más importante de la Sierra, las actividades se han paralizado debido al cierre total de los accesos. La falta de suministro de alimentos, combustible y otros productos esenciales ha empeorado la situación para los habitantes, quienes también sufren la interrupción del transporte público.
Además de los bloqueos en Motozintla, Mazapa de Madero, y otros municipios, los criminales han cortado el suministro de energía eléctrica en algunas comunidades. La situación es crítica, con pobladores forzados a participar en los bloqueos y enfrentamientos que no cesan, manteniendo a la región en un estado de tensión y violencia constante.
Chiapas
Docentes sobreviven a naufragio en el Papaloapan tras colapso de panga
Ocho profesores de educación indígena, pertenecientes a la CNTE, salvaron la vida tras el colapso de la embarcación en la que se transportaban hacia sus centros de trabajo en la Cuenca del Papaloapan, Oaxaca.
El incidente se registró en el municipio de San Felipe Usila, en el trayecto de San Pedro a Santiago Tlatepusco. El siniestro ocurrió cuando los cables de tensión que sujetaban la panga cedieron por completo, obligando a los maestros a lanzarse al caudal y nadar a contracorriente para alcanzar la orilla. Pese a la pérdida de materiales didácticos y pertenencias, no se reportaron víctimas fatales en este suceso que evidencia la precaria infraestructura que enfrentan las comunidades rurales.






