Nacionales
En la administración pasada de la alcaldía de Monterrey, fueron desviados 411 millones de pesos en seguridad simulada.

El gobierno de Adrián de la Garza, ex presidente municipal de Monterrey, fue acusado de desviar 411 millones de pesos en un sistema de seguridad ineficiente y corrupto. El proyecto del C4, que costó 647 millones de pesos, resultó que no vigilaba a nadie, ya que de las 4 mil cámaras prometidas, 2 mil 384 no funcionaban o no existían. Además, se descubrió que se adquirió un software gratuito de internet.
Miguel Alfonso Meza, consultor en derecho anticorrupción, destacó que al asumir el poder Luis Donaldo Colosio, se encontró con un sistema de vigilancia inoperante, pues más de la mitad de las cámaras no estaban conectadas. Meza señaló que el C4 fue una excusa para desviar millones de pesos y que se construyó un centro simulado sin funcionalidad real.
Las irregularidades incluyen colusión entre empresas y el municipio por 251 millones de pesos, mantenimiento inexistente por 87.4 millones, 140 tablets no utilizadas por 3 millones de pesos, servidores que no cumplían especificaciones por 29.2 millones y la compra de un software gratuito por 16.4 millones. Además, se encontró que las 140 tablets estaban almacenadas sin usar y el inventario del equipo de vigilancia era ficticio, sin placas de patrimonio municipal ni una cantidad clara de cámaras adquiridas.
La empresa Control Track ganó todos los contratos mediante licitaciones simuladas con Alliance Soluciones, con ambas presentando las mismas cotizaciones y errores. Todas estas inconsistencias fueron dictaminadas por un perito acreditado ante la Fiscalía General del Estado ya que el municipio de Monterrey presentó denuncias ante el Tribunal de Justicia Administrativa, y el caso está en proceso.
Nacionales
Ejidatarios autorizan paso del tren México-Querétaro tras alcanzar acuerdo con autoridades
Las obras del tren México-Querétaro podrán continuar en el tramo correspondiente al ejido El Salto, en el municipio de Tepeji del Río, Hidalgo, luego de que ejidatarios aprobaran el paso del proyecto ferroviario tras alcanzar un acuerdo con autoridades federales.
La autorización fue otorgada durante una asamblea ejidal en la que participaron representantes de la Procuraduría Agraria y dependencias involucradas en la construcción de la obra, con el objetivo de atender las inconformidades planteadas por los propietarios de las tierras.
Los ejidatarios habían manifestado su rechazo debido a desacuerdos relacionados con las afectaciones a sus parcelas y el proceso de indemnización. Tras las negociaciones, ambas partes lograron un consenso que permitirá reanudar los trabajos en esa zona.
El proyecto del tren México-Querétaro es una de las principales obras de infraestructura ferroviaria impulsadas por el Gobierno de México para fortalecer la conectividad entre el centro y el bajío del país, reducir los tiempos de traslado y ofrecer una nueva alternativa de transporte para pasajeros.
Con este acuerdo, las autoridades prevén que las labores de construcción continúen conforme al calendario establecido, mientras mantienen el diálogo con las comunidades involucradas en el desarrollo del proyecto.





