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En la administración pasada de la alcaldía de Monterrey, fueron desviados 411 millones de pesos en seguridad simulada.

El gobierno de Adrián de la Garza, ex presidente municipal de Monterrey, fue acusado de desviar 411 millones de pesos en un sistema de seguridad ineficiente y corrupto. El proyecto del C4, que costó 647 millones de pesos, resultó que no vigilaba a nadie, ya que de las 4 mil cámaras prometidas, 2 mil 384 no funcionaban o no existían. Además, se descubrió que se adquirió un software gratuito de internet.
Miguel Alfonso Meza, consultor en derecho anticorrupción, destacó que al asumir el poder Luis Donaldo Colosio, se encontró con un sistema de vigilancia inoperante, pues más de la mitad de las cámaras no estaban conectadas. Meza señaló que el C4 fue una excusa para desviar millones de pesos y que se construyó un centro simulado sin funcionalidad real.
Las irregularidades incluyen colusión entre empresas y el municipio por 251 millones de pesos, mantenimiento inexistente por 87.4 millones, 140 tablets no utilizadas por 3 millones de pesos, servidores que no cumplían especificaciones por 29.2 millones y la compra de un software gratuito por 16.4 millones. Además, se encontró que las 140 tablets estaban almacenadas sin usar y el inventario del equipo de vigilancia era ficticio, sin placas de patrimonio municipal ni una cantidad clara de cámaras adquiridas.
La empresa Control Track ganó todos los contratos mediante licitaciones simuladas con Alliance Soluciones, con ambas presentando las mismas cotizaciones y errores. Todas estas inconsistencias fueron dictaminadas por un perito acreditado ante la Fiscalía General del Estado ya que el municipio de Monterrey presentó denuncias ante el Tribunal de Justicia Administrativa, y el caso está en proceso.
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Rubén Rocha Moya retoma gubernatura de Sinaloa tras 112 días de licencia
Rubén Rocha Moya anunció este viernes 21 de agosto que retomó sus funciones como gobernador constitucional de Sinaloa, luego de permanecer 112 días con licencia temporal.
El mandatario estatal se había separado del cargo desde el pasado 1 de mayo, periodo durante el cual, señaló, estuvo a disposición de las autoridades para atender las investigaciones relacionadas con diversos señalamientos realizados en su contra.
Al anunciar su regreso, Rocha Moya aseguró que la Fiscalía General de la República (FGR) no encontró elementos mínimos que acreditaran su participación en algún delito, por lo que afirmó que vuelve al gobierno estatal “con la frente limpia y en alto”.
El gobernador sostuvo que es ajeno a las acusaciones formuladas en su contra y manifestó su intención de continuar trabajando al frente de la administración estatal.
Asimismo, Rocha Moya señaló que retomará plenamente sus responsabilidades y buscará concluir el periodo constitucional para el que fue electo, que finaliza el 31 de octubre de 2027.
Su regreso ocurre después de más de tres meses de ausencia y marca la reanudación de sus actividades al frente del Gobierno de Sinaloa.





