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El significado detrás de regalar Flores Amarillas en redes sociales

A pesar de que es una práctica común regalar flores, especialmente rosas, en los últimos años ha surgido una tendencia viral en las redes sociales que involucra obsequiar flores amarillas en dos fechas específicas: el 21 de marzo y el 21 de septiembre.
En ocasiones, las personas atribuyen un mensaje y significado especiales a los colores de las flores que reciben como regalo. Por ejemplo, las rosas rojas suelen simbolizar un amor verdadero. Pero, ¿sabes lo que significa recibir flores amarillas?
Si alguien te ha obsequiado flores amarillas, esto podría expresar su deseo de compartir la vida contigo y de no dejar pasar el tiempo, inspirado en una tendencia que se originó a raíz de la serie de Disney llamada “Floricienta”. Esta serie provocó que la tendencia de regalar flores amarillas se difundiera en las redes sociales.
Sin embargo, regalar flores amarillas también puede tener un significado diferente y alejado del amor romántico. En este caso, el color amarillo se asocia con la felicidad, la amistad, la celebración de la vida o algún logro. Por ejemplo, es común regalar flores amarillas, como los girasoles, a un estudiante graduado como símbolo de felicidad por su logro.
También es habitual regalar flores amarillas para expresar felicidad por la llegada de un bebé o para mostrar aprecio a un amigo, sin que esto implique un vínculo amoroso.
¿Por qué surgió en las redes sociales la tendencia de regalar flores amarillas en marzo o septiembre? A mediados de la década de 2000, la serie de Disney “Floricienta” se hizo muy popular. Con el tiempo, los seguidores de este programa revivieron la canción “Flores amarillas”, incluida en la banda sonora de esta producción argentina.
En la letra de la canción, la protagonista expresa su deseo de que el hombre que le gusta la sorprenda regalándole flores amarillas. Este verso en particular inspiró la tendencia de regalar flores amarillas en las redes sociales, especialmente en TikTok. Los internautas suelen compartir memes y videos en los que expresan su esperanza de recibir flores amarillas, ya sea el 21 de marzo para dar la bienvenida a la primavera o el 21 de septiembre, una fecha elegida por la comunidad en línea.
Especiales
Pemex asfixia al sector subcontratista en Tabasco con una deuda “fantasma” de 15 mil millones de pesos

Bajo una cortina de promesas burocráticas y mecanismos administrativos opacos, Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene un esquema de asfixia financiera contra subcontratistas tabasqueños, quienes enfrentan una crisis que ya es considerada una sentencia de muerte comercial. A pesar del discurso oficial de reactivación, la realidad es una deuda estimada en 15 mil millones de pesos correspondiente al ejercicio 2024, que permanece sin reconocimiento ni liquidación.
El problema, denuncian empresarios, no es solo la falta de liquidez, sino una estrategia deliberada de no reconocimiento de pasivos. Eustacio Pérez García, presidente del Frente Amplio de Subcontratistas al Servicio de Pemex, señaló que los adeudos siguen atrapados en un limbo administrativo diseñado para maquillar las finanzas de la empresa productiva del Estado.
“La deuda 2024 no se logra avanzar, seguimos atorados, seguimos peleando el recurso”, afirmó Pérez García, quien explicó que Pemex mantiene cerrados sus portales digitales para impedir la facturación completa de los servicios ya prestados. Esta práctica, acusó, evita que los pasivos aparezcan formalmente en los registros financieros.
De acuerdo con estimaciones del sector, Pemex adeuda alrededor de 15 mil millones de pesos a subcontratistas en Tabasco y cerca de 400 mil millones a nivel nacional. Aunque la petrolera reportó pagos por 250 mil millones de pesos en 2025, los empresarios estiman que solo entre 10 y 20 por ciento de la deuda correspondiente a 2024 podría recuperarse. Actualmente, entre 100 y 150 empresas operan en condiciones mínimas o al borde del cierre.
El impacto humano de esta crisis se refleja en casos como el de la empresa LPMARS (Diseño, Consultoría, Mantenimiento y Obra). Su directora, la ingeniera Nancy Medina Santiago, relató que tras siete años de trabajo para el sector energético, su compañía lleva tres años sin recibir un solo pago, con un adeudo aproximado de 36 millones de pesos.
“Las contratistas nos dicen que Pemex no les ha pagado, y así se rompe toda la cadena”, explicó. La falta de liquidez obligó a reducir su plantilla de 64 empleados y 30 externos a solo dos trabajadores, además de liquidar activos y, finalmente, abandonar Tabasco.
Mientras Pemex sostiene su narrativa de estabilidad financiera, el sector subcontratista enfrenta una crisis prolongada que ya ha dejado empresas cerradas, empleos perdidos y familias enteras afectadas, sin que hasta ahora exista una ruta clara para el reconocimiento y pago de los adeudos pendientes.

















