Internacionales
El papa Francisco lidera ceremonia de Vigilia Pascual tras ausentarse del Vía Crucis por motivos de salud

En una extensa celebración que superó las dos horas, el papa Francisco participó en la Vigilia Pascual, conmemorando la espera de la resurrección de Jesús. Esto ocurrió después de que, el viernes anterior, decidiera a último momento no asistir al Coliseo para el Vía Crucis debido a preocupaciones por su salud. Durante la homilía, el Papa hizo referencia a la sensación de sentir una pesada lápida en la entrada del corazón, sofocando la vida y la confianza, y encerrándonos en el sepulcro de los miedos y las amarguras.
El pontífice llamó a estas situaciones “escollos de muerte”, mencionando experiencias como la pérdida de seres queridos, los fracasos, el egoísmo y la indiferencia, así como los anhelos de paz rotos por la crueldad y la guerra. Sin embargo, afirmó que Jesús es nuestra Pascua, llevándonos de la oscuridad a la luz, salvándonos de los abismos del pecado y la muerte.
Dirigiéndose a los pueblos afectados por el mal y la injusticia, el Papa pidió que alejen a los “cantores de la desesperación” en esta noche. La ceremonia, rica en simbolismo, inició con la bendición del fuego y la iluminación del cirio pascual en una basílica totalmente a oscuras, simbolizando la luz de Cristo en la oscuridad del mundo.
Posteriormente, se llevó a cabo la procesión con la entrada de los concelebrantes en silencio y oscuridad, seguida por la encendida de las luces de la basílica y el inicio de la misa ante 6.000 fieles. Durante esta larga ceremonia, se celebró la bendición del agua y el bautizo de ocho adultos de diversas nacionalidades.
Esta Semana Santa en el Vaticano estuvo marcada por la ausencia del baldaquino de San Pedro de Gian Lorenzo Bernini, cubierto debido a trabajos de restauración. Aunque el papa Francisco no pudo asistir al Vía Crucis por motivos de salud, tanto la ceremonia de la Vigilia Pascual como la misa de Resurrección del Domingo se llevaron a cabo según lo programado.
Internacionales
Bill Clinton niega irregularidades en caso Epstein

El expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, testificó este viernes ante miembros del Congreso en el marco de la investigación sobre sus vínculos con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.
La declaración se realizó a puerta cerrada en Chappaqua, Nueva York. Antes de comparecer, el exmandatario aseguró en redes sociales que “no vio nada y no hizo nada malo” durante el tiempo en que coincidió con Epstein, negando haber tenido conocimiento de los delitos que posteriormente salieron a la luz.
El testimonio marca un hecho inusual en la política estadounidense, al tratarse de la comparecencia de un expresidente ante el Congreso en el contexto de una investigación de alto perfil. Legisladores buscan esclarecer el alcance de las relaciones de figuras públicas con Epstein y determinar si existió algún tipo de encubrimiento o conocimiento previo de sus actividades ilícitas.
Clinton ha sostenido en distintas ocasiones que su relación con Epstein fue limitada y que dejó de tener contacto con él años antes de que enfrentara procesos judiciales. La comparecencia forma parte de una indagatoria más amplia que continúa generando atención nacional e internacional.























