Chiapas
Confirman cuarto caso humano de miasis por gusano barrenador en Mapastepec, Chiapas
Las autoridades de salud encendieron las alertas sanitarias en el ejido Altamira, municipio de Mapastepec, tras confirmarse el cuarto caso humano de miasis en lo que va del año en Chiapas, provocado por el gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax).
La víctima, un adulto mayor, fue detectada durante un recorrido de vigilancia sanitaria en comunidades rurales. El paciente presentaba una herida infectada con larvas, enrojecimiento severo y dolor intenso. De inmediato fue trasladado al Hospital Ciudad Salud, en Tapachula, donde recibe atención especializada y tratamiento con antibióticos de amplio espectro.
Este caso se suma a otros tres registrados en 2025:
- Una mujer de 77 años en el municipio de Acacoyagua.
- Un hombre de 50 años en Tuzantán.
- Otro adulto mayor en la misma zona de Mapastepec.
La miasis, una enfermedad causada por larvas de mosca que se alimentan del tejido vivo, representa un riesgo grave para la salud si no se atiende oportunamente. Su aparición en humanos es poco común, pero puede presentarse en personas vulnerables, especialmente en zonas rurales con condiciones sanitarias deficientes.
Las autoridades han intensificado las campañas de prevención en los municipios afectados, incluyendo fumigaciones, revisión de ganado y visitas médicas comunitarias, además de recomendar a la población mantener una higiene adecuada y acudir de inmediato al médico ante cualquier herida sospechosa.
Chiapas
Secretario de Educación de Chiapas degusta caldo de rata en gesto de respeto cultural
En un acto que ha generado diversas reacciones en redes sociales, el Secretario de Educación de Chiapas protagonizó un encuentro de cercanía cultural durante una gira de trabajo por las comunidades del estado.
Al ser recibido por los pobladores, el funcionario fue invitado a participar en una comida comunitaria donde el ingrediente principal fue la rata de campo, un ejemplar silvestre que forma parte esencial de la dieta y las tradiciones gastronómicas de la región.
Lejos de rechazar el ofrecimiento, el secretario aceptó el platillo y compartió los alimentos con los habitantes locales. Testigos del encuentro señalaron que esta acción fue recibida con beneplácito por la comunidad, interpretándose como una validación de sus usos y costumbres y una muestra de humildad política frente a la riqueza biocultural de Chiapas.
Aunque para sectores ajenos a la zona el consumo de este espécimen pueda resultar inusual, para los pueblos originarios representa una fuente de proteína limpia y un legado ancestral que el funcionario decidió honrar públicamente.






