Internacionales
Cancelan ciudadanía por nacimiento a migrantes en EE. UU.: ¿a quiénes afectará?
La Administración del expresidente Donald Trump ha logrado una controvertida victoria legal que permitirá implementar, en un plazo de 30 días, una orden ejecutiva que cancela la ciudadanía automática por nacimiento a hijos de migrantes en territorio estadounidense.
Esta medida no será retroactiva, por lo que no afectará a quienes ya han adquirido la ciudadanía por nacimiento. Sin embargo, sí impactará a los nuevos nacimientos, incluidos los hijos de migrantes mexicanos que están por nacer en los próximos meses en Estados Unidos.
¿En qué estados se aplicará la medida?
La nueva política se implementará inicialmente en 26 estados, en los que se considera que existe cooperación estatal con las autoridades migratorias federales:
- Alabama
- Alaska
- Arkansas
- Florida
- Georgia
- Idaho
- Indiana
- Iowa
- Kansas
- Kentucky
- Louisiana
- Mississippi
- Missouri
- Montana
- Nebraska
- New Hampshire
- North Dakota
- Ohio
- Oklahoma
- Pennsylvania
- Carolina del Sur
- Dakota del Sur
- Tennessee
- Texas
- Utah
- Virginia
- Virginia Occidental
- Wyoming
¿Qué implica esta decisión?
Con esta medida, se busca restringir uno de los pilares del derecho de ciudadanía en EE. UU., conocido como jus soli (derecho de suelo), que otorga automáticamente la ciudadanía a cualquier persona nacida en territorio estadounidense. Ahora, en estos estados, los hijos de migrantes indocumentados ya no obtendrán automáticamente la nacionalidad estadounidense al nacer.
¿Qué sigue?
Diversas organizaciones de derechos civiles han anticipado que esta orden ejecutiva será impugnada ante la Corte Suprema, argumentando que viola la Enmienda 14 de la Constitución, que garantiza la ciudadanía a todas las personas nacidas en EE. UU.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





