Internacionales
Atacan a guardería en Tailandia
Al menos 34 personas -entre ellos 23 niños- murieron después de que un expolicía abriera fuego en una guardería en Tailandia, según confirmaron fuentes de seguridad del país.
El ataque se produjo en la provincia de Nong Bua Lamphu, en el noreste del país.
El atacante, que la policía identificó como Panya Kamrab, de 34 años, entró en la guardería y disparó y apuñaló indiscriminadamente a niños y adultos antes de darse a la fuga. Por el momento, no se conocen los motivos del ataque.
Al parecer, el exagente había sido despedido el año pasado por consumo de estupefacientes, según la cadena de televisión tailandesa “Thai PBS”.
La policía asegura que el agresor huyó en una camioneta Toyota blanca, con matrícula tailandesa.
Entre las víctimas hay al menos 23 niños, según dijo un oficial de las fuerzas de seguridad de la provincia de Nong Bua Lamphu a la agencia AFP.
La víctima más jóven tiene solo dos años. También hay 12 heridos.
En el momento del ataque, en la guardería se encontraban unos 30 niños. Kamrab llegó al recinto después de la hora del almuerzo y empezó a ponerse nervioso al no encontrar allí a su hijo, según la policía.
El primer ministro de Tailandia, Prayuth Chan-ocha, envió sus condolencias a las víctimas y sus familias de este suceso que ha calificado de “estremecedor”.
Los tiroteos masivos son poco frecuentes en Tailandia. En 2020, un soldado mató a 21 personas e hirió a varias decenas más en la ciudad de Nakhon Ratchasima.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







