Internacionales
El Reino Unido y EE. UU. suspenden su participación en el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa

El Reino Unido y Estados Unidos han anunciado la suspensión de su participación en el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE) en respuesta a las acciones de Rusia. Esta decisión se produce después de que Rusia completara oficialmente su retirada del tratado el 7 de noviembre.
El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido ha declarado que esta medida es una respuesta a las acciones de Rusia y que trabajarán con países afines para desarrollar e implementar medidas voluntarias de estabilización. El secretario de Asuntos Exteriores británico, James Cleverly, enfatizó que la continuidad del Reino Unido en el acuerdo implicaría que creen que el tratado sigue funcionando como se planeó, lo cual consideran que no es el caso.
Por su parte, Estados Unidos anunció que suspenderá su participación en el FACE a partir del 7 de diciembre, de acuerdo con sus derechos en virtud del derecho internacional. Esta medida es parte de una creciente tensión en las relaciones entre Occidente y Rusia.
Alemania, por otro lado, tiene la intención de seguir implementando algunos puntos del tratado, como el intercambio de datos con los Estados europeos interesados y el control efectivo de armas relacionadas con las Fuerzas Armadas convencionales en Europa.
El FACE, suscrito en 1990, limita la cantidad de tanques, vehículos blindados, aviones de combate, helicópteros y artillería pesada en el territorio de los países signatarios. Sin embargo, Rusia suspendió su participación en el FACE en 2007 hasta que los países de la OTAN ratifiquen un acuerdo de adaptación y lo cumplan plenamente.
Esta decisión de suspender la participación en el tratado tiene un impacto significativo en la seguridad internacional y refleja las crecientes tensiones en las relaciones entre Rusia y Occidente.
Internacionales
Cuba acusa a Estados Unidos de “asfixiar su economía” tras amenaza de aranceles

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reaccionó a las recientes declaraciones del exmandatario estadounidense Donald Trump, quien amagó con imponer aranceles a países que vendan petróleo a la isla, al considerar que Cuba representa una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
A través de un pronunciamiento oficial, Díaz-Canel aseguró que estas medidas forman parte de una estrategia sostenida de Washington para “asfixiar la economía cubana”, al limitar el acceso del país a recursos energéticos esenciales y presionar a terceros países mediante sanciones económicas.
El mandatario cubano sostuvo que este tipo de acciones recrudecen el impacto del bloqueo económico y afectan directamente a la población, al tiempo que reiteró su rechazo a lo que calificó como una política hostil e injustificada por parte del gobierno estadounidense.
Las amenazas de nuevos aranceles se suman a una larga lista de tensiones históricas entre Cuba y Estados Unidos, en un contexto marcado por disputas diplomáticas, sanciones comerciales y diferencias ideológicas que continúan influyendo en la relación bilateral.

















