Síguenos en las redes

Especiales

Xóchitl Gálvez firme con el ‘Compromiso Nacional por la Paz’: Desmilitarización y reforma al Sistema Penitenciario

Publicado

el

En un evento en el Centro Cultural Universitario de Tlatelolco, Xóchitl Gálvez Ruiz, candidata presidencial de la coalición Fuerza y Corazón por México, firmó el “Compromiso Nacional por la Paz”. Ante representantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Compañía de Jesús y organizaciones civiles, expresó su compromiso con la pacificación del país.

Gálvez destacó coincidencias entre sus planteamientos y el documento del compromiso, que aborda 117 propuestas en siete ejes. Entre ellas, la recuperación de la paz, renovación de la justicia, reforma penitenciaria y estrategias para el bienestar de los adolescentes. La candidata resaltó la importancia de fortalecer el tejido social, abordar la justicia con transparencia, saldar deudas con la población adolescente y abogó por construir una gobernanza democrática.

La desmilitarización de la administración pública es el objetivo central, pagando bien a quienes nos cuidan y llevando a cabo una estrategia integral para poner orden en el sistema penitenciario. Propuso la creación de una gran prisión de alta seguridad como parte de esta estrategia, transformando los centros penitenciarios en verdaderos lugares de readaptación social. Gálvez aboga por reducir la criminalización de ciertos delitos para evitar llenar las cárceles con infractores de delitos menores.

Remarcó que las cárceles no deben ser escuelas de delincuentes y propuso una mayor implementación de la justicia alternativa, respetando los derechos humanos. Como senadora, presentó reformas constitucionales en materia de justicia cívica y abogó por la efectividad de la justicia alternativa, especialmente en comunidades indígenas donde funciona relativamente bien. La candidata enfatizó que su enfoque busca lograr la pacificación con justicia y dignidad para todos los mexicanos.

Especiales

Pemex asfixia al sector subcontratista en Tabasco con una deuda “fantasma” de 15 mil millones de pesos

Publicado

el

Bajo una cortina de promesas burocráticas y mecanismos administrativos opacos, Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene un esquema de asfixia financiera contra subcontratistas tabasqueños, quienes enfrentan una crisis que ya es considerada una sentencia de muerte comercial. A pesar del discurso oficial de reactivación, la realidad es una deuda estimada en 15 mil millones de pesos correspondiente al ejercicio 2024, que permanece sin reconocimiento ni liquidación.

El problema, denuncian empresarios, no es solo la falta de liquidez, sino una estrategia deliberada de no reconocimiento de pasivos. Eustacio Pérez García, presidente del Frente Amplio de Subcontratistas al Servicio de Pemex, señaló que los adeudos siguen atrapados en un limbo administrativo diseñado para maquillar las finanzas de la empresa productiva del Estado.

“La deuda 2024 no se logra avanzar, seguimos atorados, seguimos peleando el recurso”, afirmó Pérez García, quien explicó que Pemex mantiene cerrados sus portales digitales para impedir la facturación completa de los servicios ya prestados. Esta práctica, acusó, evita que los pasivos aparezcan formalmente en los registros financieros.

De acuerdo con estimaciones del sector, Pemex adeuda alrededor de 15 mil millones de pesos a subcontratistas en Tabasco y cerca de 400 mil millones a nivel nacional. Aunque la petrolera reportó pagos por 250 mil millones de pesos en 2025, los empresarios estiman que solo entre 10 y 20 por ciento de la deuda correspondiente a 2024 podría recuperarse. Actualmente, entre 100 y 150 empresas operan en condiciones mínimas o al borde del cierre.

El impacto humano de esta crisis se refleja en casos como el de la empresa LPMARS (Diseño, Consultoría, Mantenimiento y Obra). Su directora, la ingeniera Nancy Medina Santiago, relató que tras siete años de trabajo para el sector energético, su compañía lleva tres años sin recibir un solo pago, con un adeudo aproximado de 36 millones de pesos.

“Las contratistas nos dicen que Pemex no les ha pagado, y así se rompe toda la cadena”, explicó. La falta de liquidez obligó a reducir su plantilla de 64 empleados y 30 externos a solo dos trabajadores, además de liquidar activos y, finalmente, abandonar Tabasco.

Mientras Pemex sostiene su narrativa de estabilidad financiera, el sector subcontratista enfrenta una crisis prolongada que ya ha dejado empresas cerradas, empleos perdidos y familias enteras afectadas, sin que hasta ahora exista una ruta clara para el reconocimiento y pago de los adeudos pendientes.

Continuar leyendo