Internacionales
Usuarios muestran enojo por la campaña que Bud Light lanzó con activista trans
La cervecera Anheuser-Busch, propietaria de la popular marca Bud Light, trató de calmar los ánimos y limitar posibles daños ante el boicot lanzado desde sectores conservadores de Estados Unidos por la participación de una activista trans en una de sus campañas publicitarias.
“Nunca tuvimos la intención de ser parte de una discusión que divide a la gente. Nosotros nos dedicamos a unir a la gente alrededor de una cerveza”, señaló en un comunicado difundido en redes sociales el consejero delegado de la compañía, Brendan Whitworth.
En su primer mensaje público en respuesta a la polémica, Whitworth no mencionó específicamente la cuestión, pero buscó subrayar el fuerte arraigo de la cervecera en el país y su compromiso con “los valores sobre los que se fundó Estados Unidos: libertad, trabajo duro y respeto por el otro”.
En las últimas semanas, rostros conocidos de la derecha estadounidense han llamado a boicotear Bud Light -la cerveza más vendida del país- en respuesta a la participación de la activista trans Dylan Mulvaney en una campaña de marketing de la empresa.
La influencer, que tiene millones de seguidores en redes sociales, publicó el pasado 1 de abril un video promocionando la bebida como parte de una campaña publicitaria más amplia puesta en marcha por la marca.
En pleno debate sobre los derechos de la comunidad trans, figuras conservadoras respondieron pidiendo boicotear la cerveza, en varios casos publicando imágenes en las que se podía ver cómo destruían latas o botellas de Bud Light.
El caso más sonado fue probablemente el del músico Kid Rock, quien se grabó disparando con un rifle a varias cajas de cerveza en un video que tiene más de 50 millones de visualizaciones en Twitter, una actuación que copiaron otros usuarios de la red social.
Otro conocido artista de derecha, el cantante de country Travis Tritt, anunció poco después que boicotearía los productos de Anheuser-Busch durante su gira.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





