Internacionales
Un plan iraní para asesinar a Trump fue detectado semanas antes del atentado en Pennsylvania

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos detectaron un complot iraní para asesinar al expresidente Donald Trump semanas antes del reciente atentado en Pennsylvania, según confirmaron fuentes a EFE. Aunque no se encontró vínculo entre el plan iraní y el intento de asesinato ocurrido el sábado pasado, la seguridad del exmandatario se había reforzado debido a esas amenazas.
El atentado en Butler, Pennsylvania, fue perpetrado por Thomas Matthew Crooks, un hombre de 20 años, quien disparó contra Trump, hiriéndolo en una oreja y matando a un asistente. Pese a las medidas de seguridad adicionales implementadas por el Servicio Secreto, Crooks logró subirse a un tejado y disparar varias veces antes de ser abatido por los agentes.
Las amenazas iraníes contra funcionarios estadounidenses tienen como origen el ataque ordenado por Trump en 2020 que mató al general Qasem Soleimaní. Debido a estas amenazas, exfuncionarios de la administración de Trump, como Mike Pompeo y John Bolton, siguen teniendo escoltas. La vocera del Consejo de Seguridad Nacional, Adrienne Watson, subrayó la prioridad de la seguridad nacional ante estas amenazas.
El FBI, liderando la investigación, determinó que Crooks actuó solo utilizando un fusil AR-15 comprado legalmente por su padre. El Servicio Secreto enfrenta un gran escrutinio por las fallas en la seguridad que permitieron el ataque y el gobierno ha anunciado una investigación independiente. Además, se ha reforzado la seguridad de Trump y se han asignado agentes del Servicio Secreto al candidato independiente Robert Kennedy Jr.
Internacionales
Taiwán acusa a China de hostigamiento durante patrullas marítimas
La Guardia Costera de Taiwán acusó este martes a su homóloga china de realizar supuestas operaciones de aplicación de la ley como parte de acciones de hostigamiento al este de la isla.
La Administración de la Guardia Costera taiwanesa informó que desplegó el patrullero Lanyu y otras embarcaciones para vigilar los movimientos de los buques chinos Zhujiajian y Chongming, luego de que Pekín anunciara una nueva ronda de patrullas en la zona.
Taiwán sostuvo que mantiene bajo vigilancia a las embarcaciones y rechazó que China tenga jurisdicción para realizar operaciones de aplicación de la ley en esas aguas, al señalar que considera la zona parte de su jurisdicción económica exclusiva.
La respuesta se produjo después de que la Guardia Costera china anunciara patrullas rutinarias al este de Taiwán, área donde Pekín ha incrementado su presencia marítima en los últimos meses.
La zona es considerada estratégica por sus rutas marítimas para el comercio internacional y por su importancia ante un eventual escenario de bloqueo o conflicto en torno a Taiwán.





