Internacionales
Tiroteo en escuela rusa deja al menos 15 muertos

Al menos quince personas murieron, incluídos once niños, en un tiroteo en una escuela de Izhevsk, centro de Rusia, el atacante se suicidó.
“Quince personas murieron, entre ellos once niños y cuatro adultos, y 24 más resultaron heridas, entre ellos 22 niños y 2 adultos”, inform´ó el Comité de Investigaciones de Rusia.
El sospechoso, que se suicidó según los investigadores, vestía un pulóver “negro con simbología nazi y un pasamontañas”.
Se trata de un ex alumno del centro, Artiom Kazantsev, nacido en 1988, “Estamos comprobando si era afín a las posiciones neofascistas y a la ideología nazi”, afirmó la fuente.
El comité publicó un video que muestra el cuerpo de un individuo recostado en el suelo, con sangre alrededor del cráneo y vestido con un pulóver negro con una esvástica roja.
Los hechos tuvieron lugar en esta ciudad al oeste de los Urales, que dividen la parte europea de la zona asiática de Rusia, y que alberga las fábricas de los fusiles de asalto Kalashnikov.
Según Brechalov, “una persona no identificada” entró en la escuela, mató al guardia y luego abrió fuego en el interior del establecimiento apuntando hacia los niños.
El tiroteo se produce en medio de un clima tenso en muchas regiones de Rusia, en un contexto de movilización militar de cientos de miles de reservistas por la ofensiva en Ucrania.
Este lunes también, un hombre abrió fuego en un centro de reclutamiento del ejército ruso en Siberia, hiriendo de gravedad a un militar que trabajaba en el lugar.
Los tiroteos solían ser muy inusuales en el país, especialmente en las escuelas, pero desde hace algunos años se han vuelto más frecuentes, a tal punto que el presidente Vladimir Putin expresó su preocupación atribuyendo las causas a sucesos importados de Estados Unidos y al efecto perverso de la globalización.
El presidente, Vladimir Putin, calificó el ataque como un “acto terrorista inhumano”.
Internacionales
Trump activa arancel global del 15%: Impacto inmediato en el comercio exterior

WASHINGTON D.C. — En un movimiento que sacude los tableros económicos internacionales, ha entrado en vigor el nuevo arancel global temporal del 15% anunciado por la administración de Donald Trump. Amparada bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, esta medida impositiva de emergencia busca reconfigurar la balanza comercial estadounidense, gravando la mayoría de las mercancías que cruzan las fronteras hacia la Unión Americana.
Aunque el arancel es de carácter general para casi todos los socios comerciales, el decreto establece excepciones estratégicas para evitar desabasto en sectores críticos. Quedan fuera del gravamen los minerales esenciales, energéticos, productos farmacéuticos y componentes electrónicos específicos. Asimismo, ciertos bienes agroalimentarios clave —como la carne de res, tomates y naranjas y la industria automotriz mantienen sus tasas previas para mitigar el impacto directo en el bolsillo del consumidor final.
Es importante precisar que la carga impositiva recae directamente sobre los importadores en Estados Unidos, quienes ahora enfrentan costos operativos más elevados, lo que genera un efecto dominó de incertidumbre para los exportadores globales. Esta política proteccionista tiene una vigencia establecida de 150 días, proyectando su vencimiento hacia julio de 2026, periodo en el cual se evaluará si la medida cumple con los objetivos de seguridad económica nacional o si se requiere una extensión del plazo.























