Internacionales
Rusia cierra su espacio aéreo a 36 países europeos y Canadá
Rusia ha cerrado su espacio aéreo a los vuelos de 36 países, entre ellos todos los de la Unión Europea y Canadá, en respuesta a la misma medida adoptada por estos estados tras el inicio de la intervención militar rusa contra Ucrania, informó hoy en un comunicado la Agencia Federal de Transporte Aéreo (Rosaviatsia).
“De acuerdo con las normas del derecho internacional, como medida de respuesta a la prohibición de los países europeos a los vuelos de aviones civiles de compañías aéreas rusas y/o registradas en Rusia, se ha ordenado la restricción para los vuelos de compañías aéreas de 36 Estados”, señala el organismo.
Se añade que se podrán realizar vuelos de esos países “con una autorización especial” emitida por Rosaviatsia o por el Ministerio de Exteriores ruso.
Las medidas europeas en represalia por la operación militar que Rusia lanzó el pasado 24 de febrero contra Ucrania han obligado a la aerolínea rusa Aeroflot a suspender todos sus vuelos a Europa y a sus países vecinos hasta los próximos meses de marzo o mayo.
También ha cancelado sus vuelos a varios de sus destinos en Estados Unidos y Latinoamérica dado que el cierre del espacio aéreo europeo y canadiense obligaría a sus aviones a dar un gran rodeo.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





