Internacionales
Papa Francisco saldrá del hospital el viernes tras operación abdominal
El papa Francisco, de 86 años, hospitalizado en Roma desde el 7 de junio tras una operación abdominal, abandonará el hospital el viernes por la mañana, anunció este jueves el Vaticano.
Por consejo del equipo médico y tras una evolución clínica “regular”, el jesuita argentino abandonará el hospital Gemelli “mañana por la mañana, viernes 16 de junio”, dijo el director del servicio de prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, en un comunicado.
“El personal médico informa que el Papa Francisco ha descansado bien durante la noche. La evolución clínica continúa regularmente. Los análisis de sangre son normales”, agregó.
Este jueves el papa visitó el departamento de oncología pediátrica y neurocirugía infantil del hospital y habló con jóvenes pacientes, algunos de los cuales le habían enviado cartas, dibujos y mensajes por su enfermedad.
En las fotos publicadas por el Vaticano, se ve a Jorge Bergoglio en una silla de ruedas saludando a los pacientes y al personal en los pasillos del hospital.
El miércoles también cenó con las personas que lo asistieron y este jueves recibió al equipo médico que participó en su operación compuesto por cirujanos y personal médico.
El papa fue sometido a una operación de tres horas el 7 de junio bajo anestesia general para reabsorber dolorosas “adherencias” en su pared abdominal, consecuencias de su operación de colon en julio de 2021.
Desde entonces, estaba convaleciente en el piso 10 del hospital Gemelli, conocido como el “hospital de los papas” , en la misma habitación que fue utilizada en muchas ocasiones por Juan Pablo II.
Sus audiencias fueron canceladas hasta el 18 de junio.
El papa, que fue operado de los pulmones a los 21 años y tiene dolores en cadera y las rodillas, se ha visto obligado a menudo a cancelar eventos de su agenda por problemas de salud.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





