Nacionales
Organizaciones exigen a Sedena comprobar que no utilizó Pegasus para espiar a periodistas y activistas
La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), Artículo 19 y Social Tic exigió al gobierno y a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) presentar pruebas que contradigan su informe Ejército Espía.
Con su publicación, las entidades aseguraron que las Fuerzas Armadas intervinieron el celular de dos periodistas y un activista de derechos humanos. Sin embargo, tanto el ejército como el Gobierno federal negaron los hechos.
Debido a esto, organizaciones insistieron que “la Sedena no desvirtúa de forma alguna lo publicado en la investigación ‘Ejército Espía’”. Es decir, “no refuta dos hechos comprobados con diversos documentos, cuya autenticidad no ha sido puesta en duda”.
En este sentido, las entidades no gubernamentales solicitaron a las Fuerzas Armadas que publiquen la totalidad de los contratos relacionados a la contratación y prestación del “Servicio de Monitoreo Remoto de Información”.
Así mismo, señalaron que presentaron los contratos del Gobierno con empresas que utilizan este software y que, al ser cuestionados al respecto, omitieron la información.
Por esto, pidieron “responder si los documentos que demuestran la contratación con Comercializadora Antsua S.A. de C.V. y el ocultamiento de la misma ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la Fiscalía General de la República (FGR) y R3D son falsos o auténticos”.
Dentro de sus demandas, también incluyeron la de especificar si las acciones de inteligencia, como las llamó el presidente López Obrador, incluyen la intervención de comunicaciones privadas de civiles.
Además, aseguraron que no se presentaron pruebas para contradecir el uso del malware Pegasus en contra del activista Raymundo Ramos y de los periodistas, Ricardo Raphael y un miembro de Animal Político, tal como ha sido comprobado por Citizen Lab.
Las organizaciones señalaron que la Sedena se contradijo, ya que admitió que utilizó el software Pegasus entre 2011 y 2013.
Sin embargo, “los hallazgos de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes en los que se revela el uso de Pegasus por parte del Ejército después de 2013″.
Adicionalmente, hicieron énfasis en que la Sedena no está facultada legalmente para intervenir los dispositivos de civiles, por lo que llevarlo a cabo va en contra de la constitución.
“La Sedena afirmó no haber solicitado autorización judicial para intervenir comunicaciones privadas (…) por lo que aún si tuviera facultades legales, cualquier intervención de comunicaciones que la SEDENA haya llevado a cabo es ilegal”, señalaron.
Nacionales
Maru Campos pide a la Corte mantener ley que permite anular elecciones por intervención criminal
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, defendió la reforma electoral aprobada por el Congreso estatal que contempla la posibilidad de anular una elección cuando se acredite la intervención del crimen organizado, además de establecer restricciones para candidaturas vinculadas con grupos delictivos.
A través de un mensaje difundido este lunes, la mandataria señaló que la reforma busca evitar que organizaciones criminales tengan influencia en los procesos electorales y afirmó que Chihuahua fue el primer estado en incorporar estas disposiciones a su legislación.
Campos indicó que la reforma fue aprobada en el Congreso local con excepción de Morena, cuyos legisladores votaron en contra, y posteriormente dicho partido promovió una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El tema será analizado por el Pleno de la SCJN este martes 29 de septiembre, junto con otras acciones relacionadas con las reformas electorales de Chihuahua. Las impugnaciones fueron acumuladas y entre ellas se encuentra la promovida por Morena, identificada como AI 99/2026.
La gobernadora pidió a las ministras y ministros mantener vigente la reforma y sostuvo que la protección del voto ciudadano debe garantizar que las decisiones electorales se tomen en las urnas y no bajo influencia criminal.





