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Olivia Farnsworth, la “niña biónica” que no siente dolor, hambre ni sueño
Más que raro, el caso de Olivia Farnsworth, de 13 años, es tan fuera de lo común que parece más de ciencia ficción que real. De hecho, se considera único en el mundo.
La pequeña es tristemente célebre desde que tenía apenas siete años, cuando un insólito suceso se registró en Huddersfield, Inglaterra, su pueblo natal. Un vehículo la atropelló y arrastró 20 metros y, para sorpresa de muchos, ella no sintió nada.
Sin quejarse de dolor alguno o expresar angustia, se levantó y le preguntó a sus familiares qué había sucedido.
Y es que Olivia padece de una condición que hace que no sienta dolor, hambre ni sueño. De acuerdo con algunos especialistas, ella carece de una parte del cromosoma 6, una alteración genética hasta ahora irrepetible por la que ha sido apodada “niña biónica”.
Para muchos, la monosomía 6 completa, es decir, la pérdida total de dicho cromosoma, es incompatible con la vida humana, por lo que a Olivia solo le debe faltar una parte.
A esa rara condición se le llama analgesia congénita y se cree que afecta a solo 100 personas en todo el planeta, al menos en algún síntoma: falta de sueño, hambre o dolor, pero jamás los tres.
Expertos han registrado que se genera por la ausencia un gen denominado SCN9A, que juega un papel importante en la transmisión de señales de dolor desde los nervios periféricos hasta el cerebro. Quienes padecen esta enfermedad tienen una mutación que impide a las señales del dolor expresarse en el sistema nervioso.
Aquel día del atropello, Olivia resultó con una marca de neumáticos en el pecho y sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en un pie y la cadera. Los médicos explicaron que se salvó al no tensionarse en el momento del impacto, pues se mantuvo relajada y eso evitó fracturas.
Este incidente no es el único sobresalto que ha tenido su familia de Olivia. Hace unos años, cuando iba a la guardería, sufrió una caída y se rompió el labio.
La madre de Olivia, Niki Trepak, le contó al Daily Mail inglés que “el desorden cromosómico le hace inmune al dolor y no tiene ninguna sensación de peligro”.
Sin embargo, no sentir dolor no es el único problema de la menor. La madre explicó que suele no tener hambre y que puede pasar hasta 72 horas sin dormir, por lo que se ven obligados a darle somníferos.
Indicó que Olivia vivió a base de sándwiches de mantequilla durante aproximadamente un año.
Ella no siente hambre, así que no puedo amenazarla como a otros niños diciéndole que si no comes no tendrás esto porque a ella no le molesta”.
Niki Trepak, madre de Olivia.
“Hay muchas familias pasando por luchas diarias sin que el resto del mundo haya oído nunca nada de estos trastornos. Se necesita más dinero dedicado a la investigación para que haya más respuestas”, aseguró la madre en las redes sociales.
Por este motivo inició una campaña para recaudar fondos en Youcaring. Las donaciones irán al Centro Médico Universitario de Groningen (Holanda) para que investigue el caso de Olivia y otros relacionados con los desórdenes cromosómicos.
Especiales
Se arrodilla en hospital para que su esposa embarazada pueda descansar
Un gesto de amor y empatía ha conmovido a miles de personas en redes sociales, luego de que se viralizara un video grabado en un hospital, donde un hombre se arrodilló para que su esposa embarazada pudiera descansar mientras esperaban atención médica.
De acuerdo con las imágenes, la pareja se encontraba en una larga fila y no había asientos disponibles. Permanecer de pie comenzó a cansar a la mujer, quien se encontraba en avanzado estado de embarazo. Al notar su incomodidad, el hombre no dudó en sentarse en el suelo, apoyar firmemente los pies y recargarse hacia adelante para que su esposa pudiera sentarse sobre su espalda.
Durante varios minutos, él permaneció inmóvil, sosteniéndola con cuidado y paciencia. En un momento incluso le ofreció una botella de agua para que pudiera hidratarse con tranquilidad. Aunque algunas personas observaban la escena, nadie cedió un asiento.
Cuando finalmente llegó su turno, el hombre se levantó con cautela, ayudó a su esposa a incorporarse y ambos continuaron caminando juntos por el pasillo del hospital.
El video, que comenzó a circular años atrás y resurge periódicamente en redes sociales, ha sido interpretado como una muestra genuina de amor, compromiso y apoyo mutuo, recordando que, incluso en situaciones cotidianas, los pequeños gestos pueden tener un gran impacto.






