Internacionales
Misión arqueológica desentierra la parte superior del coloso de Ramsés II en Egipto, casi un siglo después del primer hallazgo
Una misión arqueológica egipcio-estadounidense ha logrado descubrir la parte superior de un coloso del legendario faraón Ramsés II, perteneciente a la dinastía XIX, en la región de Hermópolis Magna, ubicada en la provincia central de Minia. Este emocionante hallazgo se produce casi cien años después de que la parte inferior de la estatua fuera encontrada.
Los arqueólogos han logrado desenterrar la parte superior de una enorme estatua del rey Ramsés II, tallada en piedra caliza y con una altura de aproximadamente 3.80 metros. La representación del faraón Ramsés II lo muestra sentado y luciendo una doble corona adornada con una cobra real, según informó el Ministerio de Antigüedades este lunes.
El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafa Waziri, resaltó la importancia de este descubrimiento, señalando que estudios arqueológicos posteriores demostraron que esta parte pertenece a una pieza descubierta por el arqueólogo alemán Günther Roeder en 1930.
Según detalles proporcionados por el ministerio, la columna trasera de la parte superior del coloso recién descubierto presenta escrituras jeroglíficas que glorifican al rey. Además, se estima que el tamaño total de la estatua podría alcanzar unos siete metros una vez que ambas partes sean ensambladas.
En 2018, las autoridades egipcias concluyeron exitosamente los trabajos para trasladar un coloso del faraón Ramsés II al vestíbulo principal del nuevo Gran Museo Egipcio, ubicado a los pies de las pirámides de Guiza, en el suroeste de El Cairo.
Ramsés II, también conocido como Ramsés el Grande, fue el tercer faraón de la dinastía XIX de Egipto y gobernó hace más de 3,000 años. Durante su reinado, construyó muchos de los grandes monumentos que aún maravillan al mundo en el Antiguo Egipto.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







