Internacionales
Italia realiza primer suicidio asistido
Un hombre italiano paralizado hace 12 años por un accidente de tráfico, murió el jueves en el primer caso de suicidio asistido en Italia, según una asociación que lleva tiempo haciendo campaña a favor de legalizar la eutanasia.
Federico Carboni, de 44 años, falleció rodeado por su familia tras administrarse él mismo los medicamentos letales a través de una máquina especialmente diseñada para ello.
“No niego que lamento tener que decirle adiós a la vida.
Hice todo lo que pude para vivir lo mejor posible y tratar de sacar el máximo partido a mi discapacidad. Sin embargo, ahora estoy al límite, tanto mental como físicamente”, agregó.
El Tribunal Constitucional de Italia abrió el camino para el suicidio asistido en 2019, frente a la oposición de los partidos conservadores y la Iglesia católica romana. Sin embargo, dijo que las autoridades sanitarias locales tenían que revisar y aprobar cada solicitud.
Carboni obtuvo finalmente el permiso para recibir los medicamentos letales en noviembre, tras ganar dos juicios y superar la negativa inicial de los representantes sanitarios.
En su dictamen final, un tribunal de ética dijo que el estado de Carboni cumplía los requisitos establecidos por el Tribunal Constitucional, que incluían una patología crónica e irreversible que causa un sufrimiento que la persona considera intolerable.
En un reflejo de las dificultades que tienen los pacientes en Italia para acceder a un suicidio asistido, un hombre tetrapléjico optó este mes por ser sometido a una sedación profunda y suspender todos los tratamientos de soporte vital que finalmente provocaron su muerte.
El suicidio asistido si es legal en Suiza desde la década de 1940, una situación excepcional que ha convertido al país en lo que algunos llaman un imán para el “turismo de la muerte”. El procedimiento también es legal en Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y España.
Internacionales
Presidente de España responde a Trump por amenaza de suspensión comercial
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, dejó clara su postura de “no a la guerra” luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que podría suspender las relaciones comerciales con el país europeo tras la negativa de permitir el uso de las bases militares de Morón y Rota en una ofensiva contra Irán.
En un mensaje público, Sánchez sostuvo que Estados Unidos “arrastró” a España a la guerra de Irak en 2003, conflicto que, a su juicio, desencadenó “la mayor oleada de inseguridad” en Europa desde la caída del Muro de Berlín.
El mandatario español afirmó que la estrategia que buscaba eliminar las armas de destrucción masiva del entonces líder iraquí, Saddam Hussein, produjo el efecto contrario al esperado.
“Generó más inseguridad, más terrorismo y graves repercusiones en la economía global”, señaló, al reiterar su rechazo a involucrarse en un nuevo conflicto bélico en Medio Oriente.






