Entretenimiento
Hospitalizan por segunda vez a Mario Vargas Llosa por COVID-19
El novelista peruano-español Mario Vargas Llosa, de 87 años, está hospitalizado por COVID-19 desde el sábado pasado, lo que supone la segunda vez que el escritor es ingresado por esta enfermedad, informaron sus hijos en un mensaje de Twitter.
El escueto comunicado firmado por Álvaro, Gonzalo y Morgana Vargas Llosa confirmó que el premio Nobel de literatura (2010) “está hospitalizado desde el sábado tras habérsele diagnosticado el COVID-19”, aunque no precisan la ciudad en que se encuentra, y aseguraron que lo hacen público “en vista del interés de los medios por el estado de salud” del literato.
El veterano escritor estuvo en Perú hace algunas semanas atendiendo actividades privadas, ocasión en la que se vio acompañado de sus hijos y su exesposa Patricia Llosa. Sin embargo, Vargas Llosa reside habitualmente en Madrid, donde pasa largas temporadas.
Sus hijos agregaron que “está siendo tratado por excelentes profesionales y acompañado por su familia” y rogaron a los medios de comunicación “respetar en estos momentos su privacidad”.
Hace unas semanas, el abogado peruano y ex primer ministro Pedro Cateriano compartió una fotografía de Vargas Llosa registrando con su firma su afiliación al nuevo partido Libertad Popular, acto que calificó como “un honor”.
Por otro lado, en mayo pasado, Vargas Llosa expresó su deseo de “pasar largas temporadas en la República Dominicana” y, ante esa decisión, el presidente del país caribeño, Luis Abinader, le pidió que aceptara la ciudadanía dominicana.
El galardonado novelista calificó al gobierno de Abinader de “inteligente y sensato” en el contexto de una América Latina que “atraviesa unos momentos muy difíciles.
Vargas Llosa se convirtió en el primer autor de lengua española en ingresar a la Academia de la Lengua de Francia, en febrero pasado, y en su discurso aseguró que “gracias a Francia”, donde empezó a escribir algunas de sus novelas más destacadas, descubrió “otra América Latina”.
En abril de 2022, Vargas Llosa también fue ingresado durante varios días por COVID-19.
Entretenimiento
Neal McDonough y la cláusula que marcó su carrera en Hollywood
El actor ha defendido su fe y su matrimonio por encima de contratos millonarios, incluso cuando eso le costó años de trabajo en la industria.
El actor Neal McDonough, reconocido por sus papeles en series como Band of Brothers y Desperate Housewives, se ha distinguido en Hollywood por una cláusula poco común que acompaña todos sus contratos: no filma escenas de sexo ni besa a otras mujeres en pantalla.
Católico practicante, McDonough ha explicado en múltiples entrevistas que esta decisión responde a una convicción personal y familiar. “No besaré a ninguna otra mujer porque estos labios están destinados a una sola mujer”, ha declarado en referencia a su esposa, Ruvé, con quien se casó en 2003 y con quien tiene cinco hijos.
Esta postura tuvo consecuencias profesionales importantes. En 2010, el actor fue despedido de la serie Scoundrels tras negarse a grabar escenas íntimas con la actriz Virginia Madsen, lo que le habría costado un contrato valuado en hasta un millón de dólares. Durante varios años, McDonough aseguró sentirse “vetado” en la industria, donde algunos productores lo consideraban un “fanático religioso”.
Lejos de abandonar su carrera, el actor optó por buscar soluciones creativas para mantenerse fiel a sus principios. En el pasado ya había rechazado escenas similares con Nicolette Sheridan en Desperate Housewives, así como solicitado ajustes en producciones como Boomtown y otros proyectos.
En su película más reciente, The Last Rodeo, el guion incluía un beso romántico. En lugar de romper su regla, McDonough propuso una alternativa poco habitual: que su propia esposa interpretara a su interés amoroso. De esta manera, logró filmar su primer beso en pantalla sin comprometer sus convicciones.
McDonough resume su filosofía con una frase que repite con frecuencia: primero Dios, luego la familia y después el trabajo. Aunque reconoce que la coherencia tiene un precio, sostiene que preservar su fe y su matrimonio vale más que cualquier cheque de Hollywood.






