Internacionales
El papa Francisco lidera ceremonia de Vigilia Pascual tras ausentarse del Vía Crucis por motivos de salud
En una extensa celebración que superó las dos horas, el papa Francisco participó en la Vigilia Pascual, conmemorando la espera de la resurrección de Jesús. Esto ocurrió después de que, el viernes anterior, decidiera a último momento no asistir al Coliseo para el Vía Crucis debido a preocupaciones por su salud. Durante la homilía, el Papa hizo referencia a la sensación de sentir una pesada lápida en la entrada del corazón, sofocando la vida y la confianza, y encerrándonos en el sepulcro de los miedos y las amarguras.
El pontífice llamó a estas situaciones “escollos de muerte”, mencionando experiencias como la pérdida de seres queridos, los fracasos, el egoísmo y la indiferencia, así como los anhelos de paz rotos por la crueldad y la guerra. Sin embargo, afirmó que Jesús es nuestra Pascua, llevándonos de la oscuridad a la luz, salvándonos de los abismos del pecado y la muerte.
Dirigiéndose a los pueblos afectados por el mal y la injusticia, el Papa pidió que alejen a los “cantores de la desesperación” en esta noche. La ceremonia, rica en simbolismo, inició con la bendición del fuego y la iluminación del cirio pascual en una basílica totalmente a oscuras, simbolizando la luz de Cristo en la oscuridad del mundo.
Posteriormente, se llevó a cabo la procesión con la entrada de los concelebrantes en silencio y oscuridad, seguida por la encendida de las luces de la basílica y el inicio de la misa ante 6.000 fieles. Durante esta larga ceremonia, se celebró la bendición del agua y el bautizo de ocho adultos de diversas nacionalidades.
Esta Semana Santa en el Vaticano estuvo marcada por la ausencia del baldaquino de San Pedro de Gian Lorenzo Bernini, cubierto debido a trabajos de restauración. Aunque el papa Francisco no pudo asistir al Vía Crucis por motivos de salud, tanto la ceremonia de la Vigilia Pascual como la misa de Resurrección del Domingo se llevaron a cabo según lo programado.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







