Internacionales
Corredores Desafían el Frío Extremo en el Maratón de Oymyakon a -52 Grados Centígrados

En una hazaña de resistencia y valentía, un grupo de corredores rusos participó en el Maratón de Oymyakon, considerado uno de los eventos más extremos del mundo, donde las temperaturas alcanzaron los escalofriantes -52 grados centígrados. La competición se llevó a cabo en Oymyakon, un asentamiento en Siberia, donde los participantes enfrentaron condiciones climáticas adversas para completar las pruebas de maratón y media maratón.
Un total de 38 personas, debidamente abrigadas para hacer frente al intenso frío, participaron en las pruebas de maratón y media maratón. Antes de la competición, los corredores se sometieron a controles médicos y recibieron caldo, té caliente y refrigerios a lo largo de la ruta para mantenerse energizados y protegidos del clima extremo.
Alisa Matveeva, una de las participantes en la media maratón, describió la experiencia como “muy aterradora”. Reveló que nunca había entrenado en temperaturas tan bajas, con la temperatura más baja anterior siendo de -20°C en Moscú. Los corredores enfrentaron dificultades iniciales, pero se adaptaron con el tiempo, aprendiendo a lidiar con el hielo en los ojos y ajustando su técnica de respiración.
El Maratón de Oymyakon destaca la resistencia y determinación de los participantes frente a condiciones climáticas excepcionalmente adversas. La competición proporciona una experiencia única y desafiante, demostrando la capacidad humana para superar límites extremos en la búsqueda de logros atléticos.
La realización del Maratón de Oymyakon a temperaturas extremadamente bajas refleja la extraordinaria dedicación de los corredores y la naturaleza única de esta competición en Siberia. Este evento extremo continúa capturando la atención de aquellos dispuestos a desafiar los elementos y llevar su resistencia física y mental a nuevos extremos.
Internacionales
Sube a 362 el número de fallecidos tras devastadora tragedia entre Nepal y el Tíbet
El saldo de víctimas por la devastadora emergencia registrada en la región del Himalaya aumentó a al menos 362 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando a más de 1,400 desaparecidos en Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con los reportes más recientes, 359 de las víctimas mortales se registraron en Nepal y tres en territorio tibetano, luego de que una violenta inundación arrasara comunidades ubicadas en la región fronteriza.
La emergencia habría sido desencadenada por el colapso de una gran masa glaciar en el Himalaya, que generó una avalancha de hielo, rocas y sedimentos. El material alcanzó los cauces de los ríos y provocó una corriente de enorme fuerza que destruyó viviendas e infraestructura a su paso.
El Ejército de Nepal y cuerpos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y aéreos para localizar sobrevivientes, evacuar a habitantes de las comunidades afectadas y distribuir ayuda humanitaria.
Las labores de búsqueda se desarrollan entre grandes cantidades de lodo y escombros, mientras cientos de familias esperan información sobre las personas que continúan desaparecidas.
Además, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a las condiciones que persisten en la zona afectada.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos relacionados con los glaciares, cuyo comportamiento está siendo alterado por el aumento de las temperaturas y el cambio climático.
Las cifras de víctimas y desaparecidos permanecen sujetas a actualización conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.







