Tabasco
Auto cae en zona de obras cerca de Plaza Artz en Ciudad de México
En las inmediaciones del centro comercial “Plaza Artz” Pedregal, ubicado sobre Periférico Sur en la Ciudad de México, un auto particular cayó aproximadamente cinco metros de profundidad en una zona de obras.
El incidente tuvo lugar en el perímetro de Jardines del Pedregal, de la alcaldía Álvaro Obregón, y generó la movilización de elementos de Protección Civil y paramédicos para auxiliar al conductor del vehículo.
Hasta el momento, las causas del incidente son desconocidas. La Secretaría de Seguridad Ciudadana, a través del Centro de Orientación Vial, reportó el suceso en una zona de obras de cinco metros de profundidad.
El incidente ha provocado un severo congestionamiento vial sobre Periférico Sur, a la altura de Artz Pedregal, donde trabajan cuerpos de emergencia y de Protección Civil. Por ello, la SSC recomienda a los automovilistas tomar el Boulevard de la Luz como alternativa vial.
Se ha trascendido que el auto cayó después de que su conductor fuera baleado. Según la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), basada en los primeros reportes, unos metros atrás, en la misma vialidad, los ocupantes de una motocicleta se acercaron al automóvil y realizaron al menos tres disparos de arma de fuego, uno de los cuales impactó en el cuello del conductor, provocando la pérdida de control del vehículo.
Tabasco
Campesinas reconocen que Sembrado Vida Tabasco les ha cambiado la vida; ahora no sólo cultivan para su mesa sino para obtener ingresos
Beneficiarias macuspanenses “sacan jugo” a la Jornada de Atención en Santuario primera para vender sus cosechas
Las mujeres madrugadoras de Santuario primera fueron las primeras en instalarse en el parque principal con sus cosechas y las de la Comunidad de Aprendizaje Campesino (CAC) a la que pertenecen, dispuestas a vender todo. Lo primero que “voló” fue el agua de coco, que los asistentes, entre servidores públicos y habitantes, bebieron con entusiasmo.
“La verdad nos ha ido muy bien. Ahora sí ya es poco lo que nos queda, tuvimos que traer más cacao, malanga, naranja agria, yuca, además de pinol y achiote, que nosotros elaboramos. Somos 23 hombres y mujeres los que integramos la unidad de producción”, explicó doña Socorro Ocaña Herrera mientras ofrecía a una joven “una bolsa de pinolito”.
Con una gorra de beisbol calada sobre su cabello recogido, para protegerse del sol, la macuspanense muestra orgullosa lo que cortó en su terreno, en la ranchería Pino Suárez, cerca de aquí: limón criollo, plátano y coco.
“Yo no había hecho esto hasta ahora que el Gobernador Javier May abrió el recurso para el programa Sembrando Vida Tabasco. Nos sentimos contentas porque es algo que trabajamos, cosechamos y, a la vez, sacamos para nuestra venta”, detalló con un lapicero que no suelta en su mano, ya que le sirve para anotar en una libreta todo lo que va despachando.
Vender en la Jornada de Atención que se celebró el 16 de julio en Santuario, un poblado a unos 15 kilómetros aproximadamente de la cabecera municipal de Macuspana, es lo mejor que han hecho. “Si lo hubiéramos vendido con un intermediario habríamos obtenido un precio más bajo”, acotó sonriente.
Hasta hace un año y medio, las dos “marchantas” se dedicaban exclusivamente a su hogar “porque no teníamos apoyo ni otra cosa en qué entretenernos más”, reconocieron. Pero el programa Sembrando Vida Tabasco las sacó de su casa y las cambió para siempre.
Tanto que, si les dieran a elegir, escogerían venir a trabajar a la unidad de producción, a apoyar a sus compañeras y compañeros en la siembra y a intercambiar aprendizajes y saberes con sus técnicos agrícolas y sociales.
“Si me dijeran que volviera a mi casa o siguiera en Sembrando Vida, ¡yo sigo en Sembrando Vida!, limpiando y trabajando las cosechas, los productos para nosotros mismos y para la venta. Me siento contenta y orgullosa, agradecida con el Gobernador Javier May que se enfocó en este programa, que nos ha ayudado bastante en la cosecha y económicamente. Primero Dios, nos vamos a seguir poniendo aquí a vender nuestros productos, para el que guste”, invitó mientras despachaba una bolsa de limones criollos “jugosísimos”, y no mintió.





