Internacionales
Abre la primera tienda legal de marihuana en Nueva York
El primer dispensario legal de marihuana con fines recreativos en Nueva York abrió sus puertas y realizó su primera venta al director ejecutivo de la Oficina de Gestión de Cannabis de Nueva York, Chris Alexander.
“Compré 10 gomitas (comestibles de cannabis) de sabor sandía y cogollos (de cannabis) de la marca Flores Farms”, dijo a la prensa Alexander a la salida de la tienda.
El local Housing Works Cannabis, está situado en la parte baja de la Avenida Broadway (sur de Manhattan), es operado por la ONG Housing Works, que ofrece servicios a personas enfermas de sida, vagabundos y antiguos presos.
“Es una ubicación perfecta entre el barrio del West Village y el East Village, la Universidad de Nueva York (NYU) está cerca, los turistas pueden venir aquí fácilmente, así que creemos que vamos a generar muchas ventas”, anotó a los medios el director ejecutivo de Housing Works, Charles King.
El local abrió oficialmente para el público mayor de 21 años este jueves a las 4:20 de la tarde, como referencia al “4.20”, el popular número relacionado con la mariguana.
“Dos mil personas confirmaron su asistencia. No tengo idea de cómo nos acomodaremos, pero tenemos que hacer lo mejor que podamos para venderle a cada persona que venga. Trae efectivo porque todavía no podemos aceptar tarjetas de débito”, mencionó King.
El director ejecutivo explicó que la razón por la que no pueden aceptar ninguna tarjeta de crédito es que “el cannabis aún no es legal a nivel federal”, pero anunció que en una semana podrán habilitar un sistema para que los clientes puedan pagar con tarjetas de débito.
Nueva York se unió el pasado marzo a los estados de EU, que han legalizado el consumo de marihuana, pero hasta hoy no había tiendas en las que se podía comprar cannabis legalmente.
No obstante, desde la legalización se ha popularizado en la Gran Manzana la venta de esta sustancia y sus derivados en locales sin licencia y en las calles.
“La Oficina de Gestión de Cannabis y la oficina del alcalde están cumpliendo su palabra de disminuir la cantidad de competidores ilegales para que tengamos una oportunidad de luchar. Nosotros no estamos vendiendo productos adulterados y no podemos decir lo mismo de ellos. No vendemos a menores de edad, y estamos pagando nuestros impuestos”, remarcó King.
Las autoridades habían prometido la apertura de los dispensarios de marihuana a finales de año, pero el proceso de regulación se alargó más de lo previsto y, al final, solo se inaugurará esta tienda mientras continúa el proceso de concesión de licencias.
Según el comunicado publicado por la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, 280 familias de agricultores han recibido permisos para cultivar la planta, que se venderá en locales “operados por empresarios de éxito que hayan sido encarcelados por cuestiones relacionadas con el cannabis, o tengan un familiar en estas circunstancias, así como por ONG que ayuden a individuos que hayan sufrido desigualdad en la represión durante la prohibición de esta droga”.
“Hasta la fecha, la Junta de Control de Cannabis del Estado de Nueva York ha aprobado 36 Licencias de Dispensario Minorista de Uso Condicional para Adultos, incluidas 28 para empresas que reúnen los requisitos y 8 para organizaciones sin fines de lucro”, añade el comunicado.
Internacionales
Sam Altman advierte sobre los riesgos del acelerado avance de la Inteligencia Artificial
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre los desafíos que representa el acelerado desarrollo de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), al señalar que su creciente capacidad podría poner a prueba la habilidad de las personas para comprenderlos, supervisarlos y mantenerlos bajo control.
Ante el rápido crecimiento de esta tecnología, Altman planteó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y establecer mecanismos que permitan evaluar de manera constante las capacidades de los modelos de Inteligencia Artificial.
Entre las medidas propuestas se encuentra la identificación de posibles amenazas, la evaluación de los sistemas de seguridad y el intercambio de información relacionada con vulnerabilidades críticas que pudieran representar riesgos.
El planteamiento apunta a que gobiernos, desarrolladores y organismos especializados puedan contar con herramientas y protocolos comunes para anticiparse a los desafíos derivados de sistemas de IA cada vez más avanzados.
Las declaraciones se producen en medio del debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas, estándares de seguridad y mecanismos de supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la Inteligencia Artificial mientras se reducen los posibles riesgos asociados con su desarrollo.





