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Internacionales

Las autoridades fronterizas usaron gas lacrimógeno para contener a grupos de migrantes en el Puente Negro de Chihuahua, quienes intentaron ingresar masivamente a Estados Unidos.

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La Patrulla Fronteriza norteamericana también utilizó balas de goma para impedir su avance. El incidente ocurrió después de que cientos de migrantes de diversas nacionalidades se congregaron en las cercanías del Consejo Estatal de Población (Coespo) en Chihuahua, con la intención de intervenir en la frontera con El Paso, Texas.

Tras un intento de cruzar el Puente Negro, elementos de la Patrulla Fronteriza respondieron con gas lacrimógeno y balas de goma, lo que disuadió al contingente. Esto resultó en el cierre de puentes y cruces hacia Estados Unidos y en un reforzamiento de las medidas de seguridad por parte de la Customs and Border Protection (CBP).

En otro incidente similar en el Puente Nuevo de Matamoros, también se reportó un intento de ingreso por la fuerza al territorio estadounidense. Sin embargo, las fronteras a cargo de la CBP One fueron suspendidas, impidiendo el cruce de personas.

En respuesta, un agente de la Patrulla Fronteriza de El Paso, Texas, a través de un video, enfatizó que la frontera de Estados Unidos no está abierta para la migración irregular. Aseguró que las políticas de migración no han cambiado y advirtió que quienes lleguen sin autorización estarán sujetos a deportación y podrían ser devueltos a sus países de origen. Además, señaló que quienes sean expulsados no podrán ingresar al país durante cinco años. El agente instó a confiar en fuentes oficiales en lugar de rumores de redes sociales.

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Trump y Petro: Encuentro frío en la Casa Blanca

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WASHINGTON D.C. — En un encuentro marcado por la rigidez del protocolo y la evidente distancia ideológica, los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro se reunieron este martes en la Casa Blanca. La cita, que buscaba rebajar las tensiones tras meses de ataques verbales y crisis diplomáticas, comenzó con un gesto que no pasó desapercibido para los analistas internacionales: el mandatario estadounidense rompió la tradición y no salió a recibir a su homólogo colombiano en el pórtico del Ala Oeste.

Un protocolo de “perfil bajo”

A diferencia de las visitas recientes de otros líderes regionales como Nayib Bukele o Javier Milei, el vehículo oficial de Petro fue desviado hacia una entrada lateral en el Edificio de Oficinas Ejecutivas. No hubo guardia de honor ni el habitual posado ante las cámaras en la entrada principal, lo que en el lenguaje diplomático de Washington se interpreta como una señal de frialdad y escepticismo.

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