Internacionales
Las autoridades fronterizas usaron gas lacrimógeno para contener a grupos de migrantes en el Puente Negro de Chihuahua, quienes intentaron ingresar masivamente a Estados Unidos.
La Patrulla Fronteriza norteamericana también utilizó balas de goma para impedir su avance. El incidente ocurrió después de que cientos de migrantes de diversas nacionalidades se congregaron en las cercanías del Consejo Estatal de Población (Coespo) en Chihuahua, con la intención de intervenir en la frontera con El Paso, Texas.
Tras un intento de cruzar el Puente Negro, elementos de la Patrulla Fronteriza respondieron con gas lacrimógeno y balas de goma, lo que disuadió al contingente. Esto resultó en el cierre de puentes y cruces hacia Estados Unidos y en un reforzamiento de las medidas de seguridad por parte de la Customs and Border Protection (CBP).
En otro incidente similar en el Puente Nuevo de Matamoros, también se reportó un intento de ingreso por la fuerza al territorio estadounidense. Sin embargo, las fronteras a cargo de la CBP One fueron suspendidas, impidiendo el cruce de personas.
En respuesta, un agente de la Patrulla Fronteriza de El Paso, Texas, a través de un video, enfatizó que la frontera de Estados Unidos no está abierta para la migración irregular. Aseguró que las políticas de migración no han cambiado y advirtió que quienes lleguen sin autorización estarán sujetos a deportación y podrían ser devueltos a sus países de origen. Además, señaló que quienes sean expulsados no podrán ingresar al país durante cinco años. El agente instó a confiar en fuentes oficiales en lugar de rumores de redes sociales.
Internacionales
Taiwán acusa a China de hostigamiento durante patrullas marítimas
La Guardia Costera de Taiwán acusó este martes a su homóloga china de realizar supuestas operaciones de aplicación de la ley como parte de acciones de hostigamiento al este de la isla.
La Administración de la Guardia Costera taiwanesa informó que desplegó el patrullero Lanyu y otras embarcaciones para vigilar los movimientos de los buques chinos Zhujiajian y Chongming, luego de que Pekín anunciara una nueva ronda de patrullas en la zona.
Taiwán sostuvo que mantiene bajo vigilancia a las embarcaciones y rechazó que China tenga jurisdicción para realizar operaciones de aplicación de la ley en esas aguas, al señalar que considera la zona parte de su jurisdicción económica exclusiva.
La respuesta se produjo después de que la Guardia Costera china anunciara patrullas rutinarias al este de Taiwán, área donde Pekín ha incrementado su presencia marítima en los últimos meses.
La zona es considerada estratégica por sus rutas marítimas para el comercio internacional y por su importancia ante un eventual escenario de bloqueo o conflicto en torno a Taiwán.





