Internacionales
Las autoridades fronterizas usaron gas lacrimógeno para contener a grupos de migrantes en el Puente Negro de Chihuahua, quienes intentaron ingresar masivamente a Estados Unidos.

La Patrulla Fronteriza norteamericana también utilizó balas de goma para impedir su avance. El incidente ocurrió después de que cientos de migrantes de diversas nacionalidades se congregaron en las cercanías del Consejo Estatal de Población (Coespo) en Chihuahua, con la intención de intervenir en la frontera con El Paso, Texas.
Tras un intento de cruzar el Puente Negro, elementos de la Patrulla Fronteriza respondieron con gas lacrimógeno y balas de goma, lo que disuadió al contingente. Esto resultó en el cierre de puentes y cruces hacia Estados Unidos y en un reforzamiento de las medidas de seguridad por parte de la Customs and Border Protection (CBP).
En otro incidente similar en el Puente Nuevo de Matamoros, también se reportó un intento de ingreso por la fuerza al territorio estadounidense. Sin embargo, las fronteras a cargo de la CBP One fueron suspendidas, impidiendo el cruce de personas.
En respuesta, un agente de la Patrulla Fronteriza de El Paso, Texas, a través de un video, enfatizó que la frontera de Estados Unidos no está abierta para la migración irregular. Aseguró que las políticas de migración no han cambiado y advirtió que quienes lleguen sin autorización estarán sujetos a deportación y podrían ser devueltos a sus países de origen. Además, señaló que quienes sean expulsados no podrán ingresar al país durante cinco años. El agente instó a confiar en fuentes oficiales en lugar de rumores de redes sociales.
Internacionales
Cuba acusa a Estados Unidos de “asfixiar su economía” tras amenaza de aranceles

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reaccionó a las recientes declaraciones del exmandatario estadounidense Donald Trump, quien amagó con imponer aranceles a países que vendan petróleo a la isla, al considerar que Cuba representa una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
A través de un pronunciamiento oficial, Díaz-Canel aseguró que estas medidas forman parte de una estrategia sostenida de Washington para “asfixiar la economía cubana”, al limitar el acceso del país a recursos energéticos esenciales y presionar a terceros países mediante sanciones económicas.
El mandatario cubano sostuvo que este tipo de acciones recrudecen el impacto del bloqueo económico y afectan directamente a la población, al tiempo que reiteró su rechazo a lo que calificó como una política hostil e injustificada por parte del gobierno estadounidense.
Las amenazas de nuevos aranceles se suman a una larga lista de tensiones históricas entre Cuba y Estados Unidos, en un contexto marcado por disputas diplomáticas, sanciones comerciales y diferencias ideológicas que continúan influyendo en la relación bilateral.























