Internacionales
Tren de pasajeros se descarrila en Irán
Un tren de pasajeros que circulaba por el este de Irán chocó con una excavadora y casi la mitad de sus vagones descarrilaron en la madrugada del miércoles, en el que se reportan que al menos 22 personas fallecieron y otras 87 están heridas, según revelaron las autoridades locales, quienes continúan investigando la situación.
El incidente, ocurrido de la ciudad desértica de Tabas, es el último desastre que golpea a la República Islámica en las últimas semanas, en un momento en que Teherán lucha contra las sanciones de Estados Unidos y la vuelta al pacto nuclear internacional parece incierta.
El tren, operado por la empresa estatal Ferrocarriles de la República Islámica y que llevaba unas 350 personas a bordo, cubría la ruta entre Tabas, que está a unos 550 kilómetros al sureste de la capital, Teherán, y Yazd, en el centro del país. Impactó contra la excavadora en un paso subterráneo en una zona rural, lo que hizo que los vagones y los pasajeros saltasen por los aires.
El miércoles por la noche, las autoridades ordenaron el arresto de seis personas presuntamente involucradas en causar el accidente, aunque no dieron a conocer más información sobre por qué eran sospechosos.
Equipos de rescatistas con ambulancias y helicópteros se desplazaron hasta la remota zona, donde las comunicaciones son malas. Más de una docena de personas estaban en estado crítico y algunas fueron trasladadas a hospitales locales, indicaron las autoridades.
El reporte señaló que el accidente está siendo investigado. Las primeras informaciones sugirieron que el tren colisionó con una excavadora cerca de la vía, aunque no estuvo claro de inmediato qué hacía el vehículo tan cerca de los raíles por la noche. Un funcionario sugirió que podría deberse a unas obras de reparación.
Internacionales
Ucrania lanza el mayor ataque con drones sobre Moscú desde el inicio de la guerra
La capital de Rusia vivió este jueves uno de los ataques con drones más intensos desde el inicio de la guerra con Ucrania en 2022, provocando momentos de tensión entre habitantes, especialmente en las zonas periféricas de Moscú.
De acuerdo con autoridades rusas, fueron derribados 555 drones en distintos puntos del país. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que cerca de 200 de estos aparatos tenían como objetivo la ciudad, donde nuevamente se registraron impactos en el polígono industrial de Kropotnia, una zona que alberga instalaciones de refinación y almacenamiento de petróleo.
Medios locales señalaron que podría tratarse del mayor ataque que ha enfrentado Moscú desde el inicio del conflicto, mientras que la agencia rusa TASS lo calificó como el más grave ocurrido en los últimos dos años.
Las autoridades reportaron al menos 17 personas heridas, entre ellas dos menores de edad de tres y diez años. Además, se confirmó una víctima mortal en la región de Rostov y otra más en Bélgorod.
Desde Ucrania, las autoridades defendieron la ofensiva como una respuesta a los ataques rusos con drones sobre territorio ucraniano. El presidente Volodímir Zelenski aseguró que su país continuará respondiendo mientras continúen las agresiones.
“Por supuesto que no queremos que arda Ucrania a causa del enemigo, pero si arde Ucrania va a arder vuestra Moscú”, expresó el mandatario ucraniano.
Al mismo tiempo, Zelenski reiteró su propuesta al presidente ruso, Vladímir Putin, para establecer un alto al fuego inmediato y abrir negociaciones que permitan avanzar hacia el fin del conflicto, postura que también respaldan varios países europeos.





